24 de enero de 2016

Picapedrero ¿Militares, corruptos, narcos, crueles, y sádicos? por: Jorge Ramos Guerra, ardive@gamil.com @pikpedrero / pararesctarelporvenir.blogspot.com 24 de enero de 2016

Picapedrero

¿Mitares corruptos, narcos, crueles y sádicos?


Resultado de imagen para Jorge ramos Guerra, fotospor: Jorge Ramos Guerra*



El título de este Picapedrero, no generaliza a la Fuerza Armada de Venezuela, porque suman más, la honorabilidades de sus integrantes, hombres y mujeres, capaces y profesionalmente bien formados, sino  de ciertas individualidades que los mandaron a esa Institución por malcriados, pésimos estudiantes de naturaleza vaga y con potencialidades delictuales, lo que nos permite ubicarnos en el tiempo por ejemplo,  con un general como Rafael Urdaneta, quien moriría  <<sin más riqueza que la honra>> y ver como  ahora, por la baranda del medio se adquieren estrellas y soles en toda la jerarquía militar, los  últimos de sus promociones, enriquecidos y señalados por delitos de corrupción y narcotráfico como nunca  se había visto, al menos, en la democracia surgida el 23 de enero de 1958. Para aquel tiempo y mucho después, el tema militar era considerado “tabú” y cuando le plantee al doctor Eduardo Fernández en visita a Barquisimeto, sobre como revisar constitucional, legal y éticamente a la Fuerza Armada me respondió – eso es un tema delicado, que no le interesa al pueblo – Allí me dijo todo, es la complicidad civil de unos, con militares execrables. ¡Claro! Fernández fue gobierno, cuando entonces José Vicente Rangel pedía romper con aquel tabú, solo para incendiar cuarteles, porque luego, siendo ministro de la Defensa, sellaría la disposición de Chávez, de corromper a la Fuerza Armada para asegurar lealtades, garantizando la impunidad, pero no nos desviemos y vallamos al grano de este Picapedrero, que estima como aún, con aquella puntuales desviaciones,  a sus implicados no les interesaban las violaciones a elementales derechos humanos, a excepción de  sus intereses económicos o transacciones en las curvas de negociaciones, que se inicia con el lema …”Si tu habla yo hablo”… o con extrañas muertes en las del general Wilmer Moreno y el capitán Luis Alquilarte, echados al olvido, salvo prueba en contrario.

El agravante, al deterioro de esa Fuerza Armada, sometida al capricho de Chávez, hay que sumar, la crueldad como fueron tratados unos soldados, en la 75 Brigada de Cazadores, en Maturín, estado Monagas, donde el teniente Alessandro Sicat Torres, roció con “thiner” a tres de ellos el 30 de enero de 2001. Luego se sabría lo ocurrido en el Fuerte Mara, con saldo de muertes y daños morales, ocultados por órdenes superiores pero imposible de ocultarse y nos referimos, a incendiar con gasolina una celda de castigos el año 2004, donde se encontraban también, unos soldados, al parecer, por  haber firmado a favor del revocatorio al mandato del presidente Chávez Frías. Sobre esos hechos, hubo tal cantidad de manejos mediáticos oficiales, y negaciones a investigaciones, que a estas alturas hay derechos a todo tipo de especulaciones pendientes, de investigaciones institucionales.

Pero la gota que rebasa el vaso de la dignidad humana, consagrada en  la muy Bolivariana Constitución de la República, es  que un tal coronel  José Viloria Sosa, la tiene como papel tualé en su letrina, al haber ultrajado  a las ciudadanas Lilian Tintori y.Antonieta Mendoza de López, esposa y madre del ciudadano Leopoldo López, preso del régimen militar-civil, mas no, por corrupción o narcotráfico, durante una normal visita carcelaria, ordenando revisar las tollas  sanitarias que toda mujer usa, para buscar un generalato que de otorgarse, deberá ser sometido a degradación, pero leamos la versión de Tintori: …”El día de ayer en Ramo Verde, después de esperar 2 horas para poder ver a Leopoldo, me hicieron requisa, me desnudaron completamente, pidieron que abriera las piernas varias veces y revisaron hasta el modes que tenía puesto”… 
Es de pensar que el coronelillo en cuestión, tuvo un orgasmo cerebral inoculado, desde sus tiempos asnales, no hay otra conclusión para confirmar su indignidad humana de la que nos hablara Giovanni Pico Della  de la Mirándola en su discurso sobre la “Dignidad del Hombre”  al interpretar la voz de Dios a Adán:.. “te hice a mi imagen y semejanza”… formando  la “Cadena del ser” dice Pico de la Mirándola…”Te coloque en medio del mundo para que pudieras contemplar mejor lo que el mundo contiene. No te he hecho celeste, ni terrestre ni mortal, ni inmortal, a fin de que tú mismo, libremente a la manera de un buen pintor o un hábil escultor remate tu propia forma”...

En aquello consiste la dignidad de Leopoldo López, su madre y esposa hoy ultrajadas por un perverso sádico, soldado del demonio.

Jorge Ramos Guerra
@pikpedrero
* Abogado, ex-Gobernador del Estado Lara, Diputado al Congreso Nacional, catedrático universitario.


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