12 de febrero de 2015

"CARTA A ACCIÓN DEMOCRÁTICA" Réplica de Thor Halvorssen Mendoza a Ramos Allup, 10 de febrero de 2015

Uno de los temas mas debatidos de la Historia, es la relación entre moral y política o entre ética y política. Tan es así que, en opinión de una gran cantidad de ciudadanos, existe casi una incompatibilidad insalvable entre ambos conceptos. El asalto de la actividad política por numerosos farsantes, mas movidos por reconcomios sociales o económicos que por ideales colectivos, por apetencias con frecuencia primarias en lugar de ideas, ha favorecido esta percepción denigrante de la que debiera ser una vocación y una carrera de servicio público, de voluntad de sacrificio, de entrega absoluta a ideales de superación de la sociedad. La mas alta profesión que puede asumir quien desee no solo trascender -que es legítimo- sino trascender siendo útil a los demás.

En Venezuela ha habido y hay muchos hombres honrados, en todos los gobiernos, aun concibiendo la honradez en su sentido integral, como debe ser, que no es sólo no meter la mano en el erario. Y aunque a algunos les cueste trabajo creerlo, el culto a la probidad fue -y debiera seguir siendo- un elemento esencial de los valores que predique y sobre todo practique un partido político.

El grupo de muchachos de "la generación del 28" estuvo obsedido por ese valor esencial y lo mantuvo como práctica en ARDI, en ORVE, en el PDN y en Acción Democrática. Desde luego como todas las cosas, hasta las mejores, su hipertrofia llevaba a veces a extremos absurdos. 
El partido tuvo un gran líder sindical, que fue hijo ilegítimo de uno de los personajes políticos mas importantes del país, durante el guzmancismo y hasta el primer cuarto del siglo XX, general, ministro, Presidente de Estado, vice-presidente de la República, diputado, senador, constituyente, embajador, candidato presidencial y además: historiador, novelista, Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia, pero, como si esta hemorragia de cargos, títulos, obras, no fuese suficiente se le atribuía ser "el hombre más rico de Venezuela", se decía que tenía 99 casas en Caracas, por que había una Ordenanza que prohibía tener más de 100, sabemos lo relativo de expresiones como "el hombre más rico.." y lo de las 99 casas pudiera pertenecer al imaginario popular, pero el hombre es Historia y no carecía de sentido de responsabilidad personal. Así el General Francisco Tosta García, a la hora de establecer sus disposiciones testamentarias -y sin que ninguna legislación lo obligara- no se olvidó de aquel hijo que, años después llegaría a ser un gran luchador social y le dejó una suma apreciable para su época. Ustedes se preguntarán -y con toda razón- y porque Alfredo Coronil nos hace una historia tan larga, bueno la hago, porque ante un hecho, tan absolutamente inobjetable como el que un padre le deje unos bienes a su hijo, la "Dirección Nacional" cometió el atropello de deliberar, sobre la naturaleza ética de que un dirigente sindical pudiese ser rico, sí yo sé que suena cursi y quizá lo es, pero es un ejemplo al absurdo que demuestra el celo de un grupo político que ha marcado la Historia de Venezuela.
 Si al lado de esta historia vemos y juzgamos los últimos 20 años de la democracia civil y en otra inimaginable dimensión estos últimos 16 de delirio, prevaricación, prodigalidad y derroche orgiástico, entre dos extremos, prefiero el primero.
Hoy, leyendo el texto que reproducimos, no debemos añorar las auflajelaciones del pasado y su extremista intervención en asuntos estrictamente privados e inobjetables, pero sí asumir que esa Historia, la del partido, la de sus fundadores OBLIGA...


ALFREDO CORONIL HARTMANN

Itaca 12 de febrero de 2015



Réplica de Thor Halvorssen a Ramos Allup

Halvorssen señala, en su carta a militantes adecos, que “Ramos Allup utiliza al partido para encubrir el caso de corrupción Derwick”

Publicado en: Política
10/02/2015 06:13 PM Por: Carlos Subero
El directivo de Human Right Foundation presentó una respuesta a la carta que la semana pasado dirigiera a su persona el secretario general de AD, Henry Ramos Allup. Esta réplica -llegada a la redacción por correo electrónico- la dirige hacia los militantes del partido AD. 
Es la que sigue:
Réplica de Thor Halvorssen Mendoza a la carta de Henry Ramos Allup
A los militantes de Acción Democrática: “Ramos Allup utiliza al partido para
encubrir el caso de corrupción Derwick”
Al Secretario General de Acción Democrática le tomó casi un mes responder mi carta
pública. Nueve páginas escribió en respuesta a las tres mías. Mientras el país sufre la peor crisis
de su historia, mientras un escolta de Diosdado Cabello lo acusó de ser narcotraficante, Henry
Ramos Allup no dedicó esfuerzo alguno a pronunciarse sobre esta situación sino que se dedicó a
acusarme a mí con chismes y calumnias, mal utilizando la militancia del partido para asegurarse
de que su carta fuese distribuida con mayor intensidad que cualquier otro esfuerzo de redes
sociales en la historia del aparato comunicacional de AD. ¿Es sobre este tema que debe
pronunciarse Acción Democrática en el medio de la coyuntura que atraviesa el país? ¿Para
encubrir el caso de corrupción de Derwick Associates quedó el partido Acción Democrática?
En su carta Henry fijó posición expresando sus opiniones acerca de lo que le incumbe y lo
que no le importa del acontecer nacional frente a la corrupción. 
Como si hubiese corrupción
buena y corrupción mala. La carta de Henry, lo que dice y lo que no se atreve a decir, es la mejor
ilustración de las deficiencias del “secretario general vitalicio”, y de la dolorosa tragedia que esto
significa para el partido de Rómulo Betancourt.

¿A quién representa Henry Ramos Allup?

A juzgar por su carta, parece únicamente representar los intereses de la empresa Derwick de
la cual su cuñado Francisco D’Agostino es accionista. Derwick sobornó a Diosdado Cabello con
50 millones de dólares para que les adjudicara contratos de plantas eléctricas. El guiso de esta
operación fue tan descomunal que se calcula que los accionistas de Derwick, los llamados
“bolichicos” Francisco Convit Guruceaga, Gonzalo Guzmán López, Domingo Guzmán López,
Alejandro Betancourt López, Pedro Trebbau López, Edgard Romero Lazo y Francisco
D’Agostino Casado, se embolsillaron más de mil millones de dólares en sobreprecio, en una de
las operaciones de desfalco a la nación más audaces de la historia republicana de Venezuela.

Henry me reclama por lo que él ve como un ensañamiento mío contra Derwick. No me sorprende
porque no es la primera vez que un político lo hace. Luego de enterarse de mi juicio en contra de
Derwick, Diosdado Cabello también ha manifestado su repudio hacia mí a través de su programa
“Con el Mazo Dando”, pero incluso Diosdado tiene la suficiente viveza de no mencionar a
Derwick cuando me ataca.

Lo desvergonzado y acomodaticio de Henry quedó expuesto al declarar: “Yo sí me monté en
el avión privado de mi cuñado para ir a Miami, ¿Y?”
Mientras el pueblo está humillado haciendo colas bajo el sol para comprar medicamentos y
hasta pañales, mientras los supermercados están vacíos, Henry viaja en un jet que costó decenas
de millones de dólares. Los anaqueles están vacíos porque los Cadiveros, bolichicos,
boliburgueses y afines han saqueado las arcas de la nación sin dejar dólares con qué importar. No
es a mí sino a esa gente, en esas colas, que con su tiempo y sufrimiento está pagando el avión
privado de su cuñado, a la que Henry Ramos Allup le responde: “¿Y?”

Escribe nueve páginas defendiendo a Derwick, y para defenderse él mismo, lo que hace es
atacarme a mí y a mi familia. Henry ha podido utilizar esta oportunidad para reivindicarse como
un político que lucha contra la corrupción, venga de donde venga, pero prefirió dejar en
evidencia que es un agente de grupos económicos con dinero mal habido. Sin embargo, el
problema no es Henry (allá él con su consciencia) sino el hecho de que Henry Ramos Allup es el
Secretario General de AD, y viene utilizando esa posición para proteger los negocios
deshonestos de sus familiares.
¿Hasta cuándo la militancia del partido del pueblo va a aceptar que se burlen de ella? ¿Hasta
cuándo se permitirá que una cúpula utilice el poder político de Acción Democrática no para
luchar por Venezuela sino para defender sus intereses y los de su familia?

Los adecos saben que su partido no tiene futuro mientras su enorme legado se vea manchado
todos los días por las pequeñeces de su Secretario General, quien ha sometido al partido por más
tiempo que el que estuvo Chávez en la presidencia, amparado incluso en el mismo argumento:
que sus antecesores fueron peores.
La base de AD intuye perfectamente que en su dirección política hay mucho gato encerrado,
mucho sinvergüenza jugando escondite, y sabe muy bien que su partido sólo resurgirá en la
medida que reivindique el orgullo de haber sido el partido que trajo la democracia a Venezuela,
el partido que promovió la alfabetización del país, la industrialización y el tránsito de una
sociedad rural militarizada a una sociedad cívica moderna.
Tres generaciones adecas

Soy un venezolano por cuyas venas corren tres generaciones de sangre adeca. Como amante
de la verdad y la justicia y enemigo de la deshonestidad y la corrupción, humildemente les invito
a que tomen consciencia de que está en sus manos que su partido no sea condenado a languidecer
por la voluntad de un hombre que quiere subordinarlo a intereses miserables. AD tiene la historia
y el talento para materializar el sueño, que tiene la misma vigencia hoy que ayer, de forjar una
Venezuela libre, y de los venezolanos. Rómulo solía decir “We will come back!” Con Henry, no
existe la posibilidad de ningún regreso al poder para AD.
 Isabela Carmona, presidenta de AD,

declaró que quien no está al frente de la lucha, no está en la lucha. Más claro imposible.
Paso ahora a responder de forma resumida las distintas acusaciones falsas y malintencionadas
que Henry escribe en su carta:
1) El escandaloso caso de corrupción de Derwick Associates y el silencio cómplice de Ramos
Allup: Derwick es una empresa sin experiencia alguna en la construcción de plantas eléctricas
fundada por dos primos hermanos a sus 26 y 29 años: Pedro Trebbau López y Alejandro
Betancourt López. Esta empresa de maletín obtuvo en sólo catorce meses doce contratos para la
edificación de obras de un altísimo nivel de sofisticación: plantas eléctricas. El primer contrato lo
obtuvieron antes de siquiera registrar su empresa en Venezuela y lo lograron por palanca y pago
al presidente de Corpoelec cuyo hijo fue su compañero de clase. Los dueños de Derwick —que
incluyen al cuñado de Henry de nombre Francisco D’Agostino Casado— subcontrataron a una
compañía estadounidense para construir las plantas mientras ellos se embolsillaron sumas
inimaginables. Esta información se conoce inicialmente por la investigación del periodista César
Batiz en el periódico Últimas Noticias en varios reportajes del año 2011. Tan extraordinaria fue
su averiguación periodística que el reportero Batiz se ganó el premio internacional de la IPYS

por su reportaje sobre el fraude Derwick. A partir de ahí los propietarios de Derwick movieron
cielo y tierra para amenazar a cualquier persona que se atreviera a repetir dicha acusación o que
osara cuestionar de buena fe estos contratos milmillonarios. Al reportero Batiz la gente de
Derwick le ofreció dinero para silenciarlo. Lo mandaron a amenazar a él y a su madre con
miembros del SEBIN. Y hasta le hackearon sus correos electrónicos.
Existe material sobre este caso en varios portales de internet, producto de filtraciones
realizadas desde el interior de Derwick. Por ejemplo, ya están en internet las facturas originales
de algunas turbinas que le vende Derwick al gobierno y también las facturas donde Derwick
compró equipos al intermediario a precio mucho menor para venderlos días más tarde por sumas
mucho mayores. En un solo documento se evidencia un sobreprecio de 200 a 270 millones de
dólares. No hace falta ser ingeniero, matemático o abogado para ver lo grotesco que es este
fraude a la nación. Hurto semejante habría escandalizado a cualquier político honesto,
especialmente si uno de los implicados en el fraude es un familiar suyo.
Por qué no ataca a Derwick
En su carta, el Secretario General de AD se jacta de que ha hecho “centenares de
declaraciones públicas” denunciando la corrupción del chavismo. Él mismo dice “ser frontal,
directo y claro”. Entonces ¿cómo es posible que Henry no sólo se lave las manos del caso
Derwick sino que caze una pelea directa con los que denunciamos la corrupción de esa empresa?

Es inaceptable que no sólo se haya quedado completamente mudo acerca del caso Derwick sino
que se haya prestado a llevar a cabo una campaña de calumnia en contra de aquellos que hemos
buscado sacar a relucir las verdades de este escandaloso caso de corrupción.

¿Cómo es posible que Henry diga ser la persona que más ha denunciado la corrupción en la
historia del chavismo y que se le haya pasado por alto este caso donde se estima que el robo
supera los mil millones de dólares? ¿No leyó los artículos de Batiz? Henry publica en su carta
que “desconoce los hechos” y hasta dice que “en ningún país del mundo, incluyendo a los
EE.UU., esa empresa ha sido condenada por tales hechos”. Pues en Venezuela tenemos 15 años
de casos de corrupción que no llegan a condena, y eso no significa que no sean casos verídicos y
preocupantes que sin duda ameritan la atención de todo político honesto.

Pese a su preocupante cinismo, Henry bien conoce que en EE.UU. la empresa Derwick está
en estos momentos simultáneamente bajo investigación federal y estatal por soborno, por
violaciones de leyes anti-corrupción, y por lavado de dinero. Esto no es invento mío, es algo
confirmado por el periódico más prominente en el mundo financiero, el Wall Street Journal.
Imposible que Henry no recuerde cuando por Globovisión, el ex Alcalde Freddy Bernal dijo que
en Venezuela se debe investigar el caso Derwick. Así será el tufo del asunto que hasta Bernal
dice que Derwick merece una investigación. Pero Henry sigue mudo acerca de Derwick. El
subconsciente parece haber traicionado a Henry, quien redacta con precisión la interrogante que
miles y miles de venezolanos han expresado en las redes sociales: “Las posiciones políticas de
Henry Ramos Allup y de AD frente al régimen venezolano están ‘condicionadas’ por esas
‘dependencias.’”

Aunque lo niega en su carta pública, Henry demuestra que bastante sabe del tema Derwick.
Menciona, por ejemplo, un sitio web llamado Infodio.com donde dice haber leído artículos
acerca de Derwick. Lo curioso del tema es que ese sitio no se puede visitar desde Venezuela ya
que está bloqueado por el gobierno. Inclusive la organización Reporteros Sin Fronteras, una
ONG de gran prestigio basada en Francia, ha denunciado ya la censura que se practica para tapar
este caso. En otras palabras, la mayoría de la militancia de AD y el pueblo de Venezuela
desconoce de este guiso porque alguien de altísimo nivel bloquea contenido al respecto.
Henry, el que “desconoce los hechos”, afirma con certeza que su cuñado Francisco
D’Agostino no es accionista de Derwick. ¿Cómo lo sabe? ¿Tiene él las distribuciones monetarias
de las cuentas secretas de Derwick en Suiza, en Panamá, o en Nueva York? ¿Sabe Henry qué
papel juega el Banco Occidental de Descuento en el caso Derwick?

Henry dice que yo lo he amenazado con demandarlo. Eso no es cierto. Jamás he dicho que lo
voy a demandar. ¿Con qué fin? Henry no es el dueño del chanchullo Derwick sino sólo un
recadero de su cuñado Francisco D’Agostino a quien sí estoy demandando en una corte
estadounidense en el estado de Florida. El proceso de justicia en EEUU es lento pero es seguro.
Por los momentos el cuñado de Henry no quiere afrontar las acusaciones sino que busca salirse
del caso diciendo que el tribunal donde entablé la demanda no tiene jurisdicción. ¿Por qué su
cuñado busca evadir el tema sobre la veracidad de las acusaciones? Quien no la debe, no la teme.
Lo que Henry Ramos Allup esconde es que su hijo Rodrigo Ramos D’Agostino es empleado
del susodicho Francisco D’Agostino, accionista de Derwick y opera desde una oficina en la
Torre Dayco en Caracas. Desde allí y desde Estados Unidos, D’Agostino se dedica a ser gestor
de CADIVI. Es en esa oficina donde hace su pasantía Rodrigo Ramos, ante testigos de sobra,
donde se reúnen los D’Agostino con personeros del gobierno para negociar dólares
preferenciales. Henry bien sabe que si acaso D’Agostino se ve afectado por este litigio ello puede
complicarle la vida a su hijo Rodrigo.
Debo decir que lo que me impresiona del “líder” de AD es el hecho de que aunque mi
demanda acusa a Derwick de sobornar a Diosdado Cabello con pagos de $50 millones a cuentas
en Banesco Panamá, Henry se restea con el hombre acusado de ser el capo del Cartel de Los
Soles y no cuestiona para nada la versión de Derwick y del dueño de Banesco sobre el asunto.
Cuánta inocencia e ingenuidad la del veterano parlamentario.

Nunca es demasiado tarde para rectificar. Quizá Henry podría coronar sus esfuerzos anticorrupción
batallando un caso más en el terreno de los apagones que sufren los venezolanos a
diario: las plantas eléctricas. Ahí está el caso Derwick. Son suficientes los miembros de AD los
que reclaman, empezando por su Secretaria Nacional Femenina Aixa López, para que Henry
Ramos Allup ya hubiera solicitado una investigación acerca de la corrupción eléctrica. Y al
mismo tiempo a la Fiscalía, a la Procuraduría, a la Contraloría, y a la Defensoría del Pueblo.
Dado lo viciados que están los poderes públicos en Venezuela es dudoso que tenga impacto
certero, sin embargo, el gesto demostraría seriedad. Igualmente, Henry podría pedirle a los
gobiernos de Francia, Italia, Suiza, España, Panamá, y Estados Unidos que colaboren con
investigar el caso Derwick, confiscar el dinero mal habido, y repatriarlo a Venezuela.

2) Ramón José Medina, bolibanquero de la MUD: Como representante de la oposición, Henry
no puede argumentar que las relaciones de un destacado miembro de la MUD —Ramón José
Medina— con el banquero Víctor Vargas del Banco Occidental de Descuento no son de su
incumbencia. ¿Cómo no encuentra un conflicto en ello? Uno de los líderes de la oposición es
directivo del banco que más dinero ha recibido del gobierno. Dicho de otra manera: el banquero
que más ha lucrado durante el chavismo es jefe de una de las personas más importantes de la
MUD. Puede que no haya nada ilegal en que Medina reciba un jugoso salario del banquero del
régimen al igual que no haya nada ilegal en que Henry disfrute las colas del lujoso jet privado
con D’Agostino, pero hay cosas que aun siendo legales pueden mostrar una gran falta de ética, y
la dimensión ética no puede ser dejada de lado, como estorbo, en el quehacer político.

3) Henry Ramos, ficha del “Laboratorio Sucio”: Por querer hacer una gracia, a Henry le salió
una morisqueta. Con gran torpeza se prestó a difundir y promocionar un informe anónimo como
prueba de un supuesto “laboratorio sucio” cuando en realidad ese panfleto es un montaje flojo
contra aquellos que hemos denunciando la corrupción tan obvia en el caso Derwick. Henry en su
carta de nueve páginas se revela como uno de los autores de ese informe.

Henry explica que “[e]l Informe que yo poseo lo recibí impreso dentro de un sobre cerrado
enviado sin remitente a mi oficina”. En qué mundo sale un líder político serio a recibir algo
anónimamente, sin autoría, sin pruebas y escribe un artículo atribuyendo veracidad a su
contenido sin siquiera verificar un solo dato. Pues Henry lo hace porque fue uno de los autores
del informe. Me escribe Ramos: “No ponga usted en boca mía lo que el Informe dice de Alek
Boyd y de otros que allí aparecen, porque, le repito, el Informe no es hechura mía”.
Alek Boyd es periodista venezolano que al igual que Batiz ha investigado la corrupción de
Derwick. Boyd ha escrito acerca de ello en el prestigioso periódico El País de España así como
en la prensa colombiana y en su blog (prohibido en Venezuela) Infodio.com. Sin embargo el 4 de
abril de 2014, Henry me dice por PIN que Boyd es “reo de la justicia venezolana por delitos de
estupefacientes, robo de vehículos y lesiones y tiene auto de detención a ser ejecutado apenas
llegue a Venezuela porque hasta orden de captura en el CICPC pesa contra él”. Al recibir yo este
mensaje me quedé sorprendido ya que, hechas las averiguaciones, no existe ninguna orden de
captura, ni existe auto de detención por robo de vehículos. Boyd no es reo. Todo esto es un
invento chimbo de Henry y de la gente de Derwick. Y estos inventos aparecen casi textualmente
en el “Informe” 8 meses después. Que Henry explique de dónde sacó esos inventos. Que el
Secretario General le explique a la base de AD, qué hace él elaborando y ventilando los informes
del laboratorio sucio de Derwick. La ironía en este caso es que desde un verdadero laboratorio
sucio están acusando a gente que denuncia la corrupción, de ser “fichas de un laboratorio sucio”.
En vez de mostrar preocupación por lo que aparece en el portal de información Infodio.com,
con materiales originales del sobreprecio Derwick, Ramos se limita a tildar al autor Boyd de
“tarifado”. En su afán por descalificar, confundir y enlodar la reputación del reportero Boyd, y
embadurnarme más todavía, Henry dice que Boyd fue directivo de la organización que presido,
un grupo de derechos humanos llamado Human Rights Foundation. Boyd jamás fue directivo de
la organización. El único directivo reciente de Venezuela que tuvo HRF fue el adeco y ex
presidente Ramón José Velásquez quien falleció en 2014 y fue miembro ilustre del consejo
directivo de la organización por 8 años.
Patrioterismo
4) El patrioterismo barato de Henry Ramos Allup y su arremetida a mi patrimonio
familiar: Las consignas cursis de patrioterismo falso no hacen sino mostrar lo frágil que es la
defensa de su supuesto honor. Sólo a su familia le puede importar dónde va a morir y dónde lo
van a enterrar.
 Lo que queremos saber los venezolanos es qué va a hacer ante los enchufados
como su cuñado y sus socios Convit, Trebbau, Betancourt y los demás. No es sorpresa que en el
medio preferido de Derwick, Primicias24, figura constantemente la esposa de Henry, la que
aspiró a ser Alcalde de El Hatillo y llegó de cuarta en las elecciones (detrás del chavista) aun
después de que se gastó más en esa campaña electoral que en cualquier otra elección por alguna
alcaldía en Venezuela. ¿Le ha explicado Henry a la base de AD por qué la campaña de su mujer
era más importante que la de Carlos Andrés Michelangeli, por ejemplo, en la lucha por la
alcaldía de Barcelona? ¿Por qué se gastó más en las elecciones de Diana que en cualquier otra?
Henry me llama “amo del valle” y me increpa mi parentesco con el libertador Simón Bolívar.
Jamás en mi vida he utilizado una relación consanguínea para lograr algún tipo de ventajismo.
Nunca he hipotecado mi apellido ni he hecho de ello una cuestión de protagonismo en
Venezuela. Le debería dar vergüenza, por tanto, tirarme eso encima como si yo me enriqueciera
por ser pariente de Bolívar. Serlo no es delito. Aprendí de muy pequeño a ser mi propia persona,
y por ello decidí estudiar fuera del país y hacerme en el vacío del exterior, sin palancas ni
padrinos. Lo que es curioso es que Henry se defina como plebeyo cuando es dueño de una
mansión, que se llame “pueblo” cuando anda en el avión “Challenger” de su cuñado enchufado y
se va para Miami a disfrutar sus navidades en una mansión en Hibiscus Island. Cínicamente,
Henry busca quedar de humilde ante la base de AD, cuando lo sifrino y suntuoso de sus hábitos
deja huellas por todas partes.

Henry me insulta por vivir fuera de Venezuela. Al igual que dos millones de venezolanos,
vivo en el extranjero. No por ello soy menos venezolano que Henry. El único pasaporte que
tengo es el venezolano. Y el hecho de que hice mi vida en otro país no significa que no quiera a
mi tierra natal. Ponerse en la tónica de que los venezolanos que vivimos afuera no importamos se
parece demasiado a lo más desagradable del chavismo intolerante, autoritario. Desde el exterior
he podido hacer mucho más por mi país que desde adentro. Venezuela necesita el talento y la
colaboración de todos, no importa donde estemos.
5) Sobre el trabajo de Human Rights Foundation en Venezuela: Henry declara que en
materia de derechos humanos “al menos en Venezuela usted no ha hecho nada que se conozca”,
y se enorgullece de la labor “sin treguas” del diputado Edgar Zambrano como frente de los
DDHH de AD. Zambrano dice haberle pedido a Maduro más de 60 “audiencias” para
“clemencia” hacia los presos políticos. El término “audiencias” es reliquia de épocas coloniales y
monárquicas. No se hace trabajo de DDHH únicamente pidiendo “audiencias” sino que también
se lo puede hacer denunciando vigorosamente la violación de los derechos humanos de los
venezolanos en instancias internacionales. Human Rights Foundation fue la primera
organización internacional en tomar el caso del General Francisco Usón, a quien declaró
prisionero político del régimen en diciembre del 2006, meses después de su fundación. Ahí
comenzó una labor que no cesó hasta su libertad. Ojalá pueda Henry hacerse un tiempito en su
apretada agenda de relaciones públicas a favor de Derwick, para preguntarle a la familia Usón
sobre el papel que jugó HRF velando por los derechos de ese gran venezolano.
Yo conocí a Usón por primera vez en la celda de Carlos Ortega en el centro penitenciario de
Ramo Verde, cuando este último me autorizó a que HRF proceda con una campaña internacional
a su favor. A Ramo Verde iba yo con tanta frecuencia que ni cédula me pedían en la entrada.
HRF ha sido incansable y ha llevado varias campañas de concientización internacional, desde la
defensa de la libertad de expresión de RCTV así como apoyo a los casos específicos del líder
estudiantil Yon Goicoechea, el periodista Alberto Federico Ravell, la comunicadora social Marta
Colomina, el militar José Humberto Quintero, el profesor Gustavo Azócar Alcalá, el sindicalista
Rubén González, la jueza María Lourdes Afiuni, el mecánico Miguel Angel Hernández
Souquett, entre muchos casos más. Tan sólo un video de HRF acerca de la crisis de DDHH de
Venezuela tiene más vistas que cualquier otro video del tema en la historia de Venezuela. En la
sede de la ONU en Ginebra y en Nueva York HRF ha llevado diversas campañas luchando en
contra de la integración del gobierno de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos.
HRF también pidió a la ONU investigar las confesiones del ex magistrado del Tribunal
Supremo de Justicia Aponte Aponte y publicó un informe muy completo sobre sumisión del
Poder Judicial al Poder Ejecutivo. La información de HRF sobre DDHH en Venezuela es
utilizada a través del mundo por su seriedad y probidad académica. Con la realización del Oslo

Freedom Forum, HRF ha puesto en el escenario mundial a varios venezolanos notorios dándoles
una tarima para denunciar lo que ocurre en Venezuela incluyendo a Julio Borges, Marcel
Granier, Diego Scharifker, Leopoldo López, Diego Arria, entre otros.
La ONG HRF
Ante la Corte Interamericana HRF ha presentado más de un escrito de amicus curiae en casos
contra el gobierno autoritario que oprime a Venezuela. En Europa nuestra labor incluye críticas
al gobierno de España por no reconocer la existencia de prisioneros de conciencia en Venezuela,
y reuniones de alto nivel en varias capitales en pro de la difusión de información certera acerca
de la crisis de grave erosión democrática y descenso hacia la dictadura, que padece nuestro país.
En la OEA no hay organización que haya sido más fuerte que HRF al criticar al secretario
general de la OEA por no aplicarle a Venezuela la cláusula democrática de la Carta Democrática
Interamericana. En Caracas incluso patrocinamos un Foro de Cine acerca de la libertad y los
derechos humanos, y en nuestro video llamado “Dile a Chávez” abordamos en forma solidaria el
caso de los tres comisarios.
 El que Henry desconozca y desprecie tanto la labor de HRF, muestra
una ignorancia supina o una maldad depravada. La historia recordará a Henry Ramos Allup por
el caso de corrupción Derwick y recordará a HRF por su labor incansable por los DDHH no
solamente en Venezuela, sino en todos los países que padecen bajo gobiernos autoritarios en
cualquier parte del mundo.

6) Respuesta a los ataques de Henry Ramos Allup a mis parientes fallecidos: Henry trata de
enlodar el prestigio de la familia Mendoza llamándonos ricos y nobles. Cada familia venezolana
es faro que enseña el camino o es cocuyo en la noche, en la medida de sus logros. No conseguirá
avergonzarnos por tener una familia destacada en lugar de opacos antepasados. Desaforadamente
ataca la memoria de los hermanos Eugenio y Eduardo Mendoza Goiticoa, hombres que no
necesitan defensa en Venezuela. Hay universidades, avenidas, escuelas, galerías, empresas,
fundaciones, hospitales, y mucho más, fundadas con el nombre Mendoza. Henry seguramente
conoce la Universidad Metropolitana, legado de Eugenio Mendoza, ya que sus tres hijos estudian
ahí.
Henry acusa a los hijos de Eugenio Mendoza Goiticoa, sin nombrarlos, de una serie de
crímenes. Ellos son bien adultos y pueden defenderse y de mí no necesitan. De lo que no debe
quedar duda es que si fuera yo político, como lo es Henry, y tuviera yo un familiar envuelto en
un caso de corrupción de la magnitud del de Derwick, me sentiría obligado a fijar posición al
respecto, y lo haría con firmeza, porque para mí los parentescos jamás han podido más que mi
honor personal. No hacerlo es poner intereses personales y familiares por encima del
compromiso con el país y eso constituye una traición a cualquier principio que dé honor a la
noble actividad de servir a un país a través de la política. Si acaso los accionistas de Derwick
tienen parientes consanguíneos que no los denuncian ni los condenan dentro de su vida familiar,
me parece que están en su derecho. Lo que es indefendible es ser político de tan alto rango en un
partido tan relevante en la historia venezolana, y guardar un silencio cómplice
. Y, más aún, el

Secretario General de AD no solamente ha callado al respecto, sino que se ha puesto a escribir
artículos en los periódicos defendiéndolos, enlodando a denunciantes probos e ignorando su
compromiso con el país mientras usa la maquinaria de AD para tapar la cosa.
Henry acusa a mi difunto padre de “los sobres bomba”. En su torpeza por repetir una
acusación falsa ni siquiera lo hace correctamente. A Thor Halvorssen Hellum lo acusaron
falsamente, pero del “carro bomba” no del “sobre bomba”. Mi padre fue detenido ilegalmente en
1993 sin orden de aprehensión, y posteriormente fue encerrado en el foso del Retén de Catia y
nunca se presentaron cargos en su contra. La evidencia a su favor fue incuestionable, al punto de
que Thor Halvorssen Hellum fue defendido por Amnistía Internacional, la Sociedad
Internacional para los Derechos Humanos y por Comités Helsinki en varios países, y estos
denunciaron el carácter ilegal y arbitrario de su arresto. Posterior a su liberación después de tres
meses, las razones por el montaje en su contra salieron a relucir: sus investigaciones de lavado de
dinero y corrupción en el Banco Latino y en el Grupo Latinoamericana-Progreso. Es
precisamente por haber hecho su trabajo anti-corrupción que mi papá sufrió de ese intento de
ejecución extra-judicial en el Retén de Catia. No sólo era inocente sino que lo buscaban destruir
porque era inocente y honorable
. Quizás la frágil y fraccionada memoria de Henry no le permite

recordar que Orlando Castro terminó purgando una larga pena en la cárcel principal de Nueva
York y que los directivos del Banco Latino se fueron corriendo con el dinero de los venezolanos.
Mi padre dedicó buena parte de su vida a la lucha anti-corrupción y lo hizo siempre en silencio,
no llenándose la boca ni escudándose en una inmunidad parlamentaria que jamás tuvo.
Igualmente, mi padre sufrió una pena inimaginable al haber sido calumniado y arruinado por los
responsables de la crisis bancaria. Cabe recordar que fue la rabia del pueblo ante esa crisis
bancaria y la impunidad de los malhechores que llevó Chávez a su victoria electoral en 1998.
Henry acusa falsamente a mi tío Olaf Halvorssen de haber ido preso (nada más falso. Mi tío
Olaf jamás ha estado preso). Acusa a mi tío Erik Halvorssen Hellum de haber trabajado en el
“Banco Venezolano de Crédito”. Esto es falso y apareció como “dato” por primera vez en boca
de tarifados de Derwick dedicados a amedrentar y hostigar a aquellos que buscamos justicia. De
nuevo, Henry muestra cómo es la perinola de su cuñado. Se equivoca en todos estos ejemplos tan
fácilmente comprobables y cree que las denuncias en mi demanda están al mismo nivel que su
contrapunteo barato y chimbo. Repetir una mentira no la convierte en verdad.

Lo que le interesa a los venezolanos son las posturas cívicas de quienes actúan en el
escenario social y político del país, aquí y ahora. Mis referencias a los nexos familiares de Henry
tienen que ver, no con la historia pasada, sino con el aquí y el ahora. Entre otras cosas, Henry
Ramos Allup debería explicar a la base del partido Acción Democrática por qué su hijo, Ricardo
Ramos D’Agostino, le trabaja al sucesor de Wilmer Ruperti, un contratista de PDVSA de dudosa
reputación de nombre Francisco Murillo. Ramos Allup debe también explicar a la nación y al
partido cómo es que un hijo, Rodrigo Ramos D’Agostino, le trabaja a un accionista de Derwick y
gestor de CADIVI, y el otro, Ricardo Ramos D’Agostino, le trabaja a un guisero de PDVSA.
¿Cómo tiene cara Ramos Allup para excusarse en “conquistas de la civilización contemporánea
que son la individualización e intransferibilidad de la responsabilidad penal que es
personalísima”? ¿Dónde queda la moralidad, la ética?

En resumen, dos de los hijos de Henry le trabajan a enchufados y su señora es accionista de
Dayco, una empresa contratista del estado con un prontuario tan largo que hasta el militante de
AD Luis Piñerúa Ordaz, hablando claro llamó al suegro de Henry, Franco D’Agostino, “el
hombre más corrupto de la historia de Venezuela”.

A diferencia de Henry me atrevo a dar fe de los buenos oficios, moral y excelente conducta
de mis familiares que menciona. Han sido venezolanos ejemplares, honestos y trabajadores. Y no
importa cuántos artículos salgan en Primicias24, Aporrea, o cuantos “informes” y blogs elaboren
en Derwick. Opiniones y comentarios falsos no cambian la realidad.

En cambio en su carta Henry ni siquiera se atreve (y dudo que se atreverá) a hacer o decir lo
mismo de su familia los D’Agostino y los Ramos D’Agostino. Aparte de enchufarse en
contrataciones con el estado ¿qué han hecho por Venezuela? ¿Puede acaso la sociedad
venezolana decir honestamente lo mismo sobre Eugenio Mendoza Goiticoa, a 35 años de su
muerte, que lo que dice hoy sobre Franco D’Agostino o Víctor Vargas, o sobre la empresa
Derwick, cuando solo esta última se robó en 14 meses más dinero que el que acumuló Eugenio
Mendoza con su esfuerzo honesto en 72 años de vida?

Mi petición a la militancia de AD: Por la forma en que ha venido defendiendo a sus familiares
enchufados, Henry Ramos Allup ha demostrado ser una persona deshonesta, cínica y
pendenciera. Lo que se necesita en Venezuela es un Secretario General de AD con humanidad,
humildad, sensibilidad y, principalmente, con el coraje de enfrentarse a un familiar si acaso la
situación lo reclama en pro de los intereses de la nación.
Mi carta defendiéndome del artículo gratuito y calumniador de Henry circuló solamente por
redes sociales, mientras que la respuesta de nueve páginas de Henry apareció en todos los medios
principales incluyendo El Nacional, El Universal, Globovisión y Venevisión. Henry se encargó
incluso de que el aparato comunicacional del partido, con sus líderes seccionales, juveniles y
locales, la reenvíen a lo largo y ancho del país. Dudo que alguna vez en su larga carrera política,
Henry le haya puesto tanto esfuerzo y artimaña retórica a responder una carta de un ciudadano
privado como lo ha hecho al atacarme por denunciar la corrupción de Derwick. Hasta hace un
mes yo era una persona desconocida en Venezuela, y por denunciar a Derwick me he convertido
en un sujeto de ataques tanto de Henry como de Diosdado. Confío en la sabiduría del lector.
La democracia volvió a Venezuela gracias a AD, y tengo la fe de que AD podrá volver a ser
un protagonista importante dentro de una oposición unida que canalice idóneamente esa voluntad
inequívoca y urgente del pueblo venezolano de rescatar nuestra democracia. Lastimosamente, me
temo que ello no podrá ocurrir mientras personas como Henry Ramos Allup estén al frente de
partidos tan importantes como AD. Yo no sé si he acertado al dirigir esta carta a la militancia de
AD, y espero se entienda que lo hice con el mayor respeto porque mi consciencia me lo exige.

No es el momento de vacilaciones. La crisis por la que atraviesa nuestro país es una crisis
principal y eminentemente moral, y está claro que en la escala de valores del Secretario General
Nacional de AD, los intereses de personas corruptas de su familia están muy por encima de los
intereses de la nación, y de su partido más histórico. El liderazgo de Henry Ramos Allup está
corrompido, carcomido y oxidado. Basta ya.

Thor Halvorssen Mendoza
@thorhalvorssen
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