3 de noviembre de 2015

PUENTES DE PLATA, por Antonio Sánchez García, pararescatarelporvenir.blogspot.com 3 de noviembre de 2015.


PUENTES DE PLATA


En estos tiempos pre transicionales, cuando el cambio se vislumbra a la vuelta de la esquina y los poderosos de ayer ya muestran la desesperación de los perdedores de mañana, descuidar la magna tarea de construir puentes de plata constituye un delito de lesa humanidad. No es traición: es grandeza.

Por: Antonio Sánchez García @sangarccs

            ¡Qué duda cabe! La Venezuela chavista cierra su ciclo de un cuarto de siglo en medio de un país en ruinas que humea devastado. Consumido por la inautenticidad, la farsa, el despropósito. Habiendo cumplido fielmente la orden que llevaban los comandantes golpistas en sus intenciones desde muchos años antes del 4 de febrero de 1992, – todos ellos, sin excepción ninguna – de arrasar con ella. Siguiendo al pie de la letra la consigna que Hitler les impusiera a los oficiales de sus fuerzas armadas alemanas al invadir territorio soviético enemigo: Gleich dem Boden machen! En mala traducción: Arrasar con todo.

            No tengo ningún prurito en confesar que ante la inmensa, la inconmensurable gravedad del daño cometido por estos farsantes armados contra la República, los cientos de miles de jóvenes de nuestras barriadas asesinados por la guerra azuzada por el gansterismo castrocomunista – Chávez y Arias Cárdenas, a la cabeza de los militares felones que traicionaron su juramento, seguidos por la cohorte de secuaces que se cebaron sobre los bienes de la República y llevan dieciséis años disfrutando de sus iniquidades – con el auxilio de civiles sin Dios ni Ley, castrocomunistas todos ellos, que han llegado al extremo de traicionar a la Patria, entregándole nuestra soberanía a la tiranía cubana, merecen el mayor castigo que el Código Penal, civil y militar dispongan para tal efecto. Y que si, respetando la tradición instaurada por el Libertador cuando declarase la Guerra a Muerte contra los enemigos de la recién fundada República, el castigo debiera ser proporcional a la magnitud del crimen, que lo sea. Para recuperar nuestra honra de Nación y sentar un precedente inolvidable. Que las Naciones, en inolvidable frase de Winston Churchill, se forjan con sangre, sudor y lágrimas. No merecen ningún perdón.

            Dicho lo cual no puedo dejar de recordar el también imperecedero ejemplo forjado por Gonzalo Fernández de Córdoba, conquistador de Nápoles, con justicia llamado El Gran Capitán (1453-1515), el más grande de todos los soldados españoles del Siglo de oro, quien según narración del toledano Melchor de Santa Cruz de Dueñas solía exclamar: “al enemigo que huye, hacedle la puente de plata.” La frase haría historia en boca de los dos más grandes escritores españoles: Cervantes, en El Quijote expresaría la voluntad del ingenioso caballero que “ no tiene condición ni es de parecer de los que dicen que al enemigo que huye, hacedle la puente de plata”.  Y Lope de Vega, que en La estrella de Sevilla le hace afirmar a uno de sus personajes: “que al enemigo se ha de hacer puente de plata.”

            El fiscal Franklin Nieves no fue el primero ni será el último de los cómplices y obsecuentes servidores de la Injusticia que huye del campo de batalla. Ahora, que el barco hace aguas, ya plenamente conscientes de que perdieron la guerra y comienzan a hundirse en el fango de la derrota. Recuerdo a Eladio Aponte Aponte y a Leamsy Salazar, que denunciaran casos incluso muchísimos más siniestros de la Justicia del Horror chavista: recuerdo particularmente las reuniones sostenidas por Hugo Chávez con Diosdado Cabello y José Vicente Rangel, en los que, en consejo de otras altas autoridades, se decidía a quienes se perseguiría, con qué cargos y bajo qué penas de condena. Hubo incluso sentencias de muerte. Ejecutadas. Como la dictada contra Danilo Anderson, el fiscal. Prohibido olvidarlo.

            Ninguno de ellos tiene la autenticidad, la densidad moral y la integridad de un auténtico revolucionario, si los hubiera. Son matones, mafiosos, delincuentes, asaltantes, asesinos y ladrones. Con o sin uniforme, con o sin togas y birretes, con o sin condecoraciones, diplomas y charreteras. Como quedara de manifiesto en la entrevista concedida por el personaje de marras al periodista mexicano de CNN, Fernando del Rincón. Y frente a los cuales, en un supremo ejercicio de sabiduría política, no cabe más que recordar la sentencia del Gran Capitán y hacerles la puente de plata. Todo ahorro de sacrificios, todo acortamiento de las penurias, todo avance hacia la restauración de la extraviada grandeza de la República – si alguna vez la tuvo - que tales puentes faciliten merecen la más serie consideración. Sin que ello suponga la disposición al perdón de los crímenes, a la connivencia y colusión con los criminales,  al olvido de nuestros sagrados deberes para con la justicia.


            En estos tiempos pre transicionales, cuando el cambio se vislumbra a la vuelta de la esquina y los poderosos de ayer muestran la desesperación de los perdedores de mañana, descuidar la magna tarea de construir puentes de plata constituye un delito de lesa humanidad. Los vencedores de mañana, así se encuentren aherrojados en las cárceles, vejados, sometidos y condenados, suspendidos en sus derechos y ofendidos en sus acciones deben comenzar a preparar el futuro. Y sus mejores hombres, que los hay así no sean notorios,  a organizar la conquista final. Parte importante tendrán los puentes de plata. Que en la victoria, modestia. Es la mejor prueba de grandeza.

pararescatarelporvenir.blogspot.com, 3 de noviembre de 2015.

2 de noviembre de 2015

"El colaboracionismo en Venezuela" Por: Juan Claudio Lechín , Perú 21.com / pararescatarelporvenir.blogspot.com 2 de noviembre de 2015




El colaboracionismo en Venezuela


Por: Juan Claudio Lechín


Henrique Capriles, de la opositora MUD, ganó ampliamente las elecciones contra Chávez, el 2012, y contra Maduro, el 2013, pero el Consejo Nacional Electoral fraguó los resultados haciéndolo perder por fracciones.
Capriles se apresuró a felicitar a Chávez, legitimándolo, e hizo una impugnación leguleya contra Maduro, en un país donde el sistema judicial es propiedad del régimen. En ambos casos, el pueblo pidió salir a las calles. En ambos, también, Capriles alegó que no quería ensangrentar a una Venezuela con 25 mil asesinatos callejeros anuales, que son mucha sangre.
 Por doquier, los intelectuales y periodistas colaboracionistas aplaudieron esta excusa hasta que la noticia internacional electoral venezolana se enfrió y el régimen chavista continuó. Todo quedó en nada.
 El entonces baluarte de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la oposición venezolana por antonomasia, Ramón José Medina, y que dijo que Leopoldo López debe quedarse en la cárcel, y otro pilar de la oposición, Armando Briquet, fundador de Primero Justicia, celebrarán este próximo diciembre, en Washington, un evento para invertir en Cuba (Cuba Summit), bajo el ala del think tank, también opositor, Center of Democracy in the Americas (CDDA). Vaya paradoja: financiar al colonizador enemigo.
 Se sabe de la descomunal corrupción en la Venezuela socialista, de la pequeñez del alma humana. Poco se ha dicho que es una vieja técnica comunista infiltrar a las oposiciones políticas. Ahora, hacerlas bailar una farsa democrática para engañar a la opinión pública internacional, es una novedad castrista que se replica en todo el continente. ¿A Capriles también lo mueven los hilos del titiritero o es otro un colaboracionista descuidado? 




INFAMIA Y BURLA GUYANESA…YA BASTA! por: G/D. Oswaldo Sujú Raffo. (IDEFV) 29-10-2015. / pararescatarelporvenir.blogspot.com 2-XI-2015

Con involuntario retraso,pararescatarelporvenir,

reproduce este esclarecedor artículo del General 

de División (Ej) Oswaldo Sujú Raffo, Presidente

 del Instituto de Estudios Fronterizos de

 Venezuela. Salud

ALFREDO CORONIL HARTMANN

Itaca 2 de noviembre de 2015.


¡INFAMIA Y BURLA GUYANESA…YA 

BASTA!
               

por: G/D. Oswaldo Sujú Raffo. (IDEFV).


Las declaraciones y pronunciamientos de los últimos días, por altos representantes del gobierno de Guyana, ameritan el título de este artículo. Entiendo que Guyana se aprovecha de  nuestra grave situación nacional y siguiendo patrones cromosómicos de sus ancestros imperiales, difunden y sustentan una sarta de mentiras que jamás podrán sostener.

 Hoy, a pesar de  las serias circunstancias que vive el país, es vital rechazar y condenar estas aberraciones guyanesas, pues causan matrices de opinión negativas a la verdad  jurídica e histórica, fuera del país y en los compatriotas todavía ignaros.

Las últimas afirmaciones del ex-presidente Jadheo y más recientes  la del B/G Granger, les merecen preguntas sencillas pero  precisas.

1) Cuando y como Inglaterra ó la Gran Bretaña tuvo soberanía ó posesión de las Bocas del Orinoco?

2) Sabían ustedes que el Generalísimo Francisco de Miranda, Precursor de la independencia de América, residente en Londres en el año 1779 y con el patrocinio del Gobierno Británico, imprimió y publicó el mapa de Cruz de Cano y Olmedilla, el mejor cartógrafo  para la época, en donde el límite de la Capitanía General de Venezuela es el Río Esequibo?  

 3) Ustedes saben que, en los Siglos XVI, XVII, XVIII, XIX los límites españoles, luego heredados por Venezuela en el Sur-Este de América es la orilla oeste del río Esequibo?

                                          4) Sabían que los Tratados firmados entre: España y Holanda (Munster1648), Inglaterra y España (Utrech 1713) y Holanda e Inglaterra (Londres 1814) el río Esequibo es la línea limítrofe?

5) Sabían ustedes que más de 864 mapas coloniales, construcciones y documentos antiguos de posesión física terrestre, libros y un valiosos y abundante volumen de cartas personales, de historiadores e incluso “imperiales”, señalan a nuestro río Esequibo como línea limítrofe con Guyana?

6) Recuerdan Uds. que el General en Jefe Simón Bolívar, nuestro único Libertador, después de la Guerra de Independencia, logró el reconocimiento por Inglaterra de nuestros límites al Este, en nuestro  río Esequibo.

7) Pueden negar ustedes lo sucedido en el Tratado de Washington de 1897 y en la componenda imperial entre Inglaterra, Rusia y EE.UU que sentenció el inicuo Laudo de París de 1899, donde se violó principios permanentes del Derecho y la Justicia, en detrimento de un país pequeño, pobre y desvalido como si  lo era, nuestra Venezuela en esos años?

8) Admiten ustedes que Venezuela nunca ha dejado de protestar y rechazar el Laudo de París de 1899, desde el primer día y tuvimos que aceptarlo así como la ilegal demarcación fronteriza, por la amenaza inminente de invasión militar inglesa con buques de guerra en nuestras aguas nacionales?

9) Ustedes reconocen que antes las abundantes pruebas que Venezuela presentó en la O.N.U en los años 1962-63-64-65, la Gran Bretaña aceptó la contención venezolana de la invalidez del Laudo de París de 1899, lo que desmoronó el “status quo y produjo el Acuerdo de Ginebra de 1966; cuyo espíritu justo,  amistoso y pacífico  Guyana no cumple y siempre lo viola, cierto?

10) Reconocen ustedes que Guyana incumple Acuerdos y Jurisprudencias Internacionales; hace exploraciones en áreas marinas proyectadas por un territorio en litigio. Igual sigue arrasando sin control y de manera anárquica el territorio en reclamación, contaminando, depredando el ambiente y condenando a la miseria y desaparición de las etnias, en desprecio de Leyes Mundiales de Protección Ambiental y de los Derechos Humanos?

ExPdte. Jahdeo y Pdte. B/G Granger, podría hacerles muchas más preguntas públicas, por las torpes afirmaciones que ustedes dijeron a la prensa internacional. Con estas diez, tal vez los pongo a pensar y ustedes que no son “ni gafos ni pendejos” admitirán mis verdades. Como gesto amistoso les recomiendo no se aprovechen de nuestras circunstancias actuales. No agredan, ni mientan, ni busquen “gavillas de socios” y mucho menos, NO SE BURLEN de quien les tendió la mano en sus necesidades; los reconoció como nueva república; lo ayudó a ingresar en la O.E.A y todavía los mantiene…Recuerden que Venezuela se enfrentó al poderoso Imperio Español y lo venció; nunca atravesó fronteras para esclavizar sino para libertar pueblos. Recuerden, el Esequibo es nuestro y lo recuperaremos, por  esta Venezuela que deben respetar, que es mía y nuestra. La Patria es primero. Hasta luego!!   Fuera los que sobran.         
                                             
                                idefvsoberania@gmail.com


1 de noviembre de 2015

El 18 DE OCTUBRE DE 1945, por Alfredo Coronil Hartmann / pararescatarelporvenir.blogspot.com 1º de Noviembre de 2015



El 18 DE OCTUBRE DE 1945:


A 70 años de la jornada cívico-militar que echó por tierra al gobierno del general Isaías Medina Angarita, esta sigue siendo una materia ampliamente polémica, por varios motivos, entre ellos la incapacidad, al parecer insalvable, de Acción Democrática para crear conciencia histórica de las razones y la justificación de sus actos, -ya Pérez Jiménez se encuentra en olor de santidad- que va pareja con la capacidad publicitaria de los deudos del neo-gomecismo que han querido hacer del General López Contreras el padre de la democracia y de Medina una figura digna de los altares, un seráfico San Martin de Porres como dijera con humor Ibsen Martijnez  –en una obra de teatro- que fue injusta y cruelmente echado del poder.

Tan buena ha sido esa publicidad neo-gomecista, que los nuevos dirigentes adecos, huérfanos de formación ideológica y ágrafos como los llamaba el propio Betancourt, esconden, con pudor de doncellas de novela victoriana, esa fecha “ominosa”, en lugar de hacer de ella una efemérides partidista que debía celebrarse a lo largo y ancho del país. Con orgullo legitimo, ya que, como le dijera el legendario guerrillero antigomecista, Doctor y General, Roberto Vargas a Betancourt, al pasar este por Ortiz en su primera gira administrativa como Presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno, al responderle a RB quien le había dicho “Doctor Vargas, siempre lo admiré, desde mi infancia. Ud. fue uno que supo
 arriesgarlo todo en la lucha contra el despotismo” , le respondió tajantemente el viejo caudillo: “Yo lo felicito  a Ud.  y comparta esa felicitación con sus compañeros de la Junta Revolucionaria de Gobierno. El 18 de octubre de 1945, fue el día en que realmente murió Juan Vicente Gómez”.

Desde luego sería simplista, poco serio, achacar la confusión sobre la trascendencia y el valor de dicho acontecimiento histórico, solo a la incapacidad o negligencia comunicacional de unos y a las habilidades los desplazados del poder en esa fecha, son esos juicios a la ligera tan propios dentro de ignorancia generalizada de nuestra historia contemporánea.

Las opuestas interpretaciones, empiezan por la disputa semántica de que si debemos llamarlo “revolución” o simplemente “golpe”. Fue ambas cosas. Un golpe que por los cambios que engendró se convirtió en una revolución. El propio  Betancourt nunca se llamó a engaño, sobre las consecuencias negativas de que el derrocamiento mismo no ocurriera dentro del marco de una insurrección  de vasto alcance: “El gobierno de facto nació de un golpe de Estado típico y no de una bravía insurgencia popular. Lo que tenía de negativo tal circunstancia no necesita ser subrayado.”

 La verdad, es que el régimen tenía ya diez años sobreviviéndose, milagro de longevidad política, tras la habilidad política de López Contreras, en una transición muy difícil y los afeites liberales y el maquillaje democrático, tras la real bonhomía de Medina, de sus buenas intenciones, que no se las escatimamos, seguía en esencia la patriarcal y autocrática figura del general Juan Vicente Gómez, orientando desde donde estuviese, que no son sino conjeturas los valores del “más allá” a los albaceas de su verdadera herencia: Venezuela.

 Pero el patrimonio no eran solo los trescientos millones de bolívares confiscados, ni el millón de kilómetros cuadrados, gobernados como hacienda personal, era también un grupo de unos cuatro millones de venezolanos, hastiados de estar marginados de todo poder de decisión, hartos de su condición de semovientes a los cuales López y Medina habían tirado algunas migajas –siempre irrisorias-  de sus derechos constitucionales, a manera de distracción, mientras continuaban con un sistema electoral viciado que marginaba eficazmente al pretendido “ciudadano”  de toda intervención real  en la escogencia de sus gobernantes, desde el Poder Municipal al Legislativo y Ejecutivo.
Las solas cifras del proceso electoral para concejales y diputados a las Asambleas Legislativas, que fuera calificado por Medina como “…las elecciones más libres y más limpias que conoce nuestra historia”, son más elocuentes que las palabras, de 2.861 concejales y diputados, 2.718 eran de filiación oficialista y  ¡solo 142 ¡ de orientación independiente…
Es cierto que no había detenidos políticos, Medina
no era López Contreras con su “Ley Lara” y sus largas listas de proscritos, tampoco López era Gómez, no usó grillos, ni envió a los presos políticos a hacer carreteras.
 Los diez años del albaceazgo del gomecismo, marcaron una progresiva liberalización. Pero esta no iba a la velocidad de la Historia, pretendía posponer lo más posible  el reconocimiento de los plenos derechos ciudadanos, fue necesaria la II Guerra Mundial y el triunfo aliado que, predicaba el fin de los despotismos, para que Medina. Olvidada su vieja debilidad por el Duce, abriera el compás. Abertura relativa, la más importante iniciativa legislativa tomada bajo su gobierno, la tan cacareada “reforma petrolera” de 1943, fue tratada de espaldas  al Congreso –no obstante que la mayoría gubernamental era abrumadora- para evitar que la opinión pública conociera sus términos, fijados por el Ejecutivo con los abogados de las empresas petroleras, asesoradas estas a su vez por representantes del Departamento de Estado, entre ellos Herber Hoover Jr., hijo del presidente republicano del mismo nombre. Cuando fue presentado a las Cámaras el  proyecto de Ley, fue bajo la especiosa figura de una “Ley—Convenio” es decir el Congreso no podía decir sino amén. Ninguno de sus términos era modificable sin “romper” el intangible arreglo.

Asombra, aún dentro de este cuadro político surrealista, que un gobierno que contó entre sus personeros a eximias figuras de la intelectualidad y a profesionales liberales de primer orden, fuese tan inconmensurablemente torpe, además de ciego y sordo, para no percibir lo que se estaba agitando en el fondo del alma nacional, su displicencia suicida ante las fórmulas planteadas por la oposición, para salvar la vía evolutiva, es decir para evitar la insurgencia. Todo ello nos hace pensar que poco o nada contaba la llamada “ala dorada del PDV” a la hora de discernir el asunto del poder, seguramente porque ni Arturo Uslar Pietri, ni Rafael Vegas, ni Ramón Díaz Sánchez, ni Mario Briceño Irragorri, ni Pastor Oropeza, Fernando Ruben Coronil, Espiritu Santos Mendoza, Gustavo Henrique Machado ni Gustavo Herrera eran tachirenses.
 El “ala dorada” era un producto de exportación, para brillo del régimen, pero tanto Uslar como Rafael Vegas, por citar a los dos pabile más evidentes, cumplían con el artículo tácito de la Constitución, que limitaba a un solo estado de la República la tarea de proveer presidentes.

Para mayor escarnio de la opinión pública, el gobierno ni siquiera se molestaba en designar sucesor, el tapado no iba a ser ungido sino en el tercer trimestre de 1945, es decir a dos meses de las “elecciones”, con razón editorializó El País: “si el país no puede elegir, al menos que se le permita opinar”.
Al escarnio se añadía el riesgo, ya el General Eleazar López Contreras, conocedor y perfeccionador del sistema electoral vigente y que sabía, por consiguiente, sus menguadas posibilidades de ser electo, había enseñado el tramojo: “tengo en lugar preferente de mi casa, y no como pieza de museo, mi uniforme de General en Jefe…”. La conspiración lopecista estaba en marcha, tenía ramificaciones en todos los rincones  del país y desde luego en la oficialidad superior tachirense y gomera.
El peligro lopecista era una oportunidad de oro para que el gobierno de Medina aglutinara en torno suyo a todo un país que se negaba a retroceder. Esa oportunidad también fue defraudada, solo la fórmula Escalante propuesta por Medina a su Embajador en los Estados Unidos, natural de el Táchira, pero respetado por el país nacional, y aceptada por Acción Democrática, pareció abrir un horizonte de esperanza.

 Sin embargo, el siempre imponderable destino, sumió a Diógenes Escalante en un desarreglo mental irreversible. Ante ello, aún se ofreció al régimen la llamada “Candidatura Nacional”, para elegir a un presidente de consenso que, en el plazo de un año, llamara a elecciones generales, los nombres planteados merecían el respeto colectivo: Oscar Augusto Machado Hernández o el eminente médico Martín Vegas.

 “Hicimos el  último esfuerzo posible para evitarle al país una conmoción perturbadora de su normalidad e incluso para darle al Presidente Medina una oportunidad de pasar honrosamente a la historia, pues conforme a mi proposición, la iniciativa debía aparecer como suya. Se nos respondió destempladamente y ya no pudimos evitar el golpe de octubre” las palabras de Don Rómulo Gallegos, hacen patente el empeño de AD por evitar la salida cuartelaría. Empeño basado en muy buenas razones, una, la perniciosa dialéctica de los golpes de fuerza, otra —la más importante— que no tenían duda alguna de que serían los ganadores, si el pueblo era llamado a una libre justa electoral. No nos atrevemos a afirmar que Dios tuviese especial empeño en perder a Medina, pero lo cierto es que se cegó completamente.

A los reiterados pedimentos de la opinión por conocer el nombre del delfín, responde el PDV en términos casi risibles, así una circular interna de ese Partido, dada a conocer por un periódico de Caracas el 8 de marzo de 1945, rezaba: “Las conveniencias políticas y el interés mismo de nuestro movimiento aconsejan que esta decisión no se tome hasta un momento más próximo a la elección efectiva del Presidente de la República... y por otra parte de exponerlo a los ataques inmisericordes de todos aquellos que tengan interés en hacer fracasar nuestro movimiento”
 Ello hizo decir, al agudo y cáustico Andrés Eloy blanco, que: “parecía tratarse de un candidato-novia, con níveos velos púdicos y suerte de floreada vara de nardos en la mano, provisto de una especie de mosquitero político”.

EL PARTO DE LOS MONTES

El tan esperado paladín, el misterioso “tapado”, que
tantos trasnochos y aún pesadillas, produjo a la elite política de Venezuela, el gran gonfalonero de la cruzada del PDV “ni un paso atrás”, resultó ser un ex gerente del Banco Agrícola y Pecuario, a la sazón Ministro de Agricultura, desconocido y de mediocre trayectoria burocrática, el Doctor Angel Biaggini. Eso sí, tenía la virtud esencial, el haber nacido ‘‘del páramo de La Negra para allá”, es decir en el Táchira.
  Parece que el desconcierto de la oposición y de la opinión pública, doméstica y foránea, solo fue superado por el de los propios jefes del PDV.       Betancourt me relató que, en una cena muy privada, en la casa de Alexis Lope Bello, Arturo Uslar Pietri le manifestó con sincera angustia “… la situación política es alarmante, Baggini no duraría en el gobierno. Lo tumbarían los sargentos”. Don Mario Briceno Irragorri señalaría años después  “La suerte había sido echada con dados falsos”,  similares conceptos se conocen de Don Ramón Díaz Sánchez.

La noticia fue dada a conocer, en el mejor estilo de
las monarquías absolutas, el 12 de septiembre de 1945, por un vocero de Palacio, “la causa” para usar el viejo  vocablo gomero  ¡tenia candidato!. Acción Democrática todavía se sintió obligada a hacer pública la propuesta de la “Candidatura Nacional”, que ya Medina, en privado, le había rechazado a Don Rómulo Gallegos, el documento terminaba con estas palabras inequívocas: 

“Así quedará a salvo nuestra responsabilidad 

ante la historia, y mañana no podrán

 imputarnos las generaciones venezolanas 

del porvenir el haber omitido nuestra palabra

 conciliadora y animada de patriótica 

preocupación, por evitarle al país 

soluciones de violencia, en una de las más

 dramáticas crisis 

políticas que recuerde la República”.

La respuesta del Partido Democrático Venezolano –PDV- fue tan rápida como tristemente pedante y despreciativa de la opinión pública: “Lo único que ocurre y a Dios gracias, que está ocurriendo, es que por los medios constitucionales existentes se va a elegir el primer funcionario del escalafón administrativo” y más adelante añadían desdeñosos “…puede que nuestro candidato no guste” y fingían asombro los dirigentes medinistas de  “…la premura e impaciencia con la cual AD deseaba, por medio de un golpe de Estado pacífico, cambiar el sistema”.

LA CUESTIÓN MILITAR

Para muchos nostálgicos del sistema de cosas imperante en Venezuela durante los primeros 45 años del siglo XX, la “culpa” del 18 de octubre hay que buscarla en los apetitos económicos de los militares y en la ambición desmedida de poder de Rómulo Betancourt. El primer argumento constituye un elemento y justificado de la irritación castrense, un subteniente, graduado en la Academia Militar, ganaba 14 bolívares diarios, menos que un obrero. Pero mucho más importante era la imposible pervivencia del sistema existente para los asensos y los cargos –es decir al capricho del príncipe- y la coexistencia de una oficialidad superior “chopo e´piedra” y semi-analfabeta con los oficiales surgidos
de las escuelas y academias de tierra, mar y aire.

En cuanto a la ambición de poder de Betancourt, imposible negarla, pero lejos de desmedida fue, en extremo, medida. Es cierto que apenas contaba 37 años de edad, pero claro y definido estaba en su cabeza un proyecto de país, de transformación profunda, que empezó a implementar apenas llegado al poder.
Lo que es palmariamente cierto, es que las Fuerzas Armadas, no resistían más ese estado de cosas. Ni López Contreras ni Biaggini –léase Medina- les garantizaban sus justos anhelos de superación técnica y profesional, no era cuestión de “nuevos uniformes” ni  “juguetes bélicos” como han dicho irresponsablemente algunos intelectuales de “izquierda”. Se trataba de una institución vital para la República que exigía el rol al que tenía derecho, dentro del marco constitucional.

El golpe iba, con o sin Acción Democrática, ¿qué era
 lo históricamente correcto? dejar todo al albur de las circunstancias o apoyarlo y encauzarlo hacia la vía democrática.
 Los hechos son que, si AD no “tumbo” a Medina  lo cierto que lo sustituyó y le dio forma a un régimen que colocó, con casi 50 años de retraso, a Venezuela en el siglo XX.

¿NECESITA JUSTIFICACIÓN ARREPENTIDA EL 18 DE OCTUBRE?

Hasta ahora nos hemos limitado al análisis de los factores políticos que llevaron a desembocar en el derrocamiento de Medina. Es fácil deducir, por el desprecio que le merecía al régimen la opinión de su pueblo, que grado de sensibilidad podría tener para sus problemas económicos y sociales. Era el nuestro -como va en vía de serlo nuevamente-  un pueblo desnutrido, palúdico y asolado por toda suerte de parásitos intestinales. Con una inmensa mayoría analfabeta y embrutecida por el hambre. Los beneficios de la industria petrolera se quedaban en los bufetes de los abogados de las empresas o en los bolsillos de una camarilla privilegiada.

Así puestas la cosas, creo que el 18 de octubre se justifica solo, fue producto de una circunstancia que no ofrecía otra salida. Los partidarios del análisis retrospectivo pretenden manejar fichas de tableros y argumentar ahora, a posteriori, sobre ese hecho. Hasta hay algunos que han llegado a afirmar que sin el 18 de octubre no hubiese habido un 24 de noviembre (fecha del derrocamiento de Don Rómulo Gallegos) el argumento es tan arbitrario como si yo dijera que, de no haber muerto Joaquín Crespo en “La Mata Carmelera” los andinos nunca hubiesen llegado al poder.

LOS MUCHACHOS DE OCTUBRE.
Perdone aquel a quien le suene irreverente, pero un Presidente de 37 años merece, por la insolencia de
esa edad, ser llamado un muchacho. La edad promedio de los miembros de la Junta Revolucionaria de Gobierno, no obstante la presencia de Gonzalo Barrios y de Luis Beltrán Prieto, los dos mayores, debía estar en los cuarenta años. El relevo no solo era cualitativo sino generacional, que es lo deseable, cuando se logra esa rara y feliz coincidencia.
 Escapa al espíritu de este trabajo, un estudio de la labor de gobierno cumplida en los 40 meses de la Junta y en los nueve meses de la presidencia constitucional de Gallegos, ricos en iniciativas positivas y en errores políticos. Pero con un balance histórico muy importante.

 En ese trienio se fundaron las bases de las políticas fundamentales para un desarrollo independiente y soberano del país, con un sentido nacional-revolucionario genuino, con la exigencia de ética personal, política y administrativa de los actores. De hondo y auténtico contenido social, se le dio el voto a la mujer, a los analfabetos mayores de 18 años –es decir el 70% de la población- se inició una política de integración económica, con la creación de la “Flota Mercante Grancolombiana”. Hubo libertades  plenas y por primera vez en Venezuela elecciones auténticamente universales, libres y secretas, se erradicó la malaria y se crearon sindicatos obreros y campesinos. Todo ello explica el por qué durante tantos años, el pueblo venezolano le mantuvo su confianza a Acción Democrática.
La visión de un partido no electorero sino con doctrina y programa, con pasión y amor por Venezuela, no fue una pose, ni un ardid político o publicitario, fieles a ellas fueron sus  líderes fundamentales  -que ninguna relación guardan con los que ahora se autocalifican como tales-.
El 18 de octubre de 1945, significó una promesa de
redención popular. Nadie hoy -salvo los náufragos de esa jornada- y los “heredo resentidos”, cuestionan la sinceridad de la vocación política, democrática y revolucionaria de sus protagonistas.



LEONARDO SILVA BEAUREGARD, SI PERDEMOS LAS ELECCIONES… Publicado por EL REPUBLICANO LIBERAL / pararescatarelporvenir.blogspot.com 1º Noviembre

LEONARDO SILVA BEAUREGARD, SI PERDEMOS LAS ELECCIONES…

"El privilegio de la mentira es que siempre vence a quien pretende servirse de ella. El odio es en sí mismo una mentira. No se puede odiar sin mentir". Albert Camus

Quisiera usar el símil de un enorme remolino marino que succiona hacia el fondo del océano al chavismo y a la dictadura con que oprime a Venezuela. Pero el símil que realmente rinde fidelidad a la situación actual de ese esperpento purulento que nos gobierna, es el del vórtice que observamos al bajar la poceta. Por ahí se va el chavismo al lugar al que siempre perteneció: la cloaca de la historia.

En estos pasados 17 años ese pretexto para dominar y saquear llamado chavismo ha amenazado al pueblo venezolano con muerte si no lo mantiene en el poder. “Soy yo o la guerra […] esta revolución es pacífica pero armada […] si gana el imperialismo la AN vendrán tiempos de masacre y muerte […] si perdemos la AN se acabará la paz en el país […] si no ganamos tomaremos los fusiles rodilla en tierra”, y la novísima “si perdemos las elecciones no entregaremos el poder y gobernaremos con el pueblo en una unión cívico-militar”, proferida este jueves 29 de octubre por Nicolás.

Por una parte, esta amenaza viola uno de los más acendrados tabúes de la política: hablar de la propia derrota. Por otra, es inevitable concluir que el chavismo prevé esa derrota y que cuando acompaña la hipótesis con frases como “en el supuesto negado y transmutado (?) de que…” no hace más que reforzar la percepción de que tal derrota es no solamente inexorable, sino muy temida.

Pero lo más grave de tal declaración no es la admisión por parte de la jerarquía de que el chavismo encara su final, sino la más absoluta impudicia que le permite confesar que ni aceptará el resultado de las elecciones ni entregará el poder cuando el pueblo le diga que se vaya, es decir, que el proceso electoral no es más que un teatro para el liderazgo chavista.

La mayoría de los venezolanos siempre hemos sabido que el chavismo no concibió jamás la alternabilidad en poder. Que recurrió al fraude masivo y multifacético para aferrarse perennemente al mismo. Que –como asociación de psicopátas que es- jamás respetó límites, ni siquiera el delito, para el logro de ese objetivo. De manera que no es enteramente nuevo el aserto de Nicolás.

Pero el régimen siempre fue cuidadoso en mantener un halo de democracia en sus procederes y en el sistema político venezolano. La ficción de democracia era vital para consolidarse en el poder. No es este el caso en esta ocasión. Nicolás no solamente está anunciando un golpe de Estado, sino que está definiendo la Junta de Gobierno de carácter cívico-militar. No dudamos que intentará cumplir esta amenaza. La verdad, el chavismo no tiene otra alternativa más que ver a sus líderes y testaferros terminar en las cárceles del mundo si llega a perder el poder. En consecuencia, está dispuesto a cometer el más terrible de los crímenes, aun, genocidio, para tratar de evitar (inútilmente) ese destino que inexorablemente le aguarda.

De esta manera el gobierno nos confiesa lo que tanto he repetido en mis artículos: el chavismo no cree en elecciones libres a menos que las gane, con o sin fraude. Mientras esto era un secreto a voces y era necesaria la ficción de democracia para sostenerse en el poder, tenían sentido los procesos electorales, de ahí la necesidad de hacer tantos. Pero al quedar desnudos por las evidencias y ahora, por propia confesión, es incomprensible que la dictadura chavista persista en hacer elecciones.

Si a un mes de las elecciones parlamentarias Nicolás anuncia que si pierde su partido desconocerá el resultado, no entregará y formará una junta cívico-militar para gobernar, ¿para qué hacer elecciones?, ¿por qué insiste la dictadura en hacer otro proceso electoral cuyo resultado ya está desconociendo de antemano? (Pues no quepa duda, el chavismo no puede ganar ni con el más formidable de los fraudes, que ya está montado, por cierto).

Hay más contradicciones, lo que no sorprende pues la contradicción es algo en lo que el chavismo siempre ha brillado; la contradicción es su esencia. Inmediatamente antes de pronunciar esa amenaza, Nicolás propuso un pacto de respeto a los resultados electorales y al CNE. Obviamente pidiendo un pacto que garantice el respeto a su fraude y a los perpetradores del mismo. Acompañó tal proposición de respeto, con la advertencia de que su partido estaba dispuesto a ganar “como sea”. Mayor confesión, imposible.

Y la madre de todas las contradicciones típicas del tan “democrático” chavismo: Soslayando el hecho de que todas las encuestas, amigas o enemigas, indican que el 90% del pueblo rechaza el chavismo y a su gobierno, es indiscutible que si el chavismo pierde las elecciones es porque el pueblo votó en su contra, le dijo “¡fuera!” Entonces, ¿cuál es ese pueblo con el que Nicolás piensa dar el golpe y gobernar?, ¿el cubano, el chino, el ruso? Porque es clarísimo que si pierde es porque el pueblo venezolano votó contra su “revolución”.

Y como ese pueblo del que habla Nicolás no existe, sólo resta el “militar” de esa junta cívico-militar. Lo que no es una novedad, pues son los milicos detrás del trono los que gobiernan este país justamente de espaldas a ese pueblo que padece extremas penurias y miseria, muerte por falta de medicinas, colas para precariamente alimentarse, brutal inflación que lo esclaviza pues trabaja para ni siquiera llegar a cubrir sus necesidades básicas, apagones y cortes agua en un emporio energético y acuífero tropical; mientras ellos, los de verde, se enriquecen groseramente y guardan los miles de millones dólares robados a ese mismo pueblo –a ese mismo bebé que muere sin medicinas anticancerosas en el JM de Los Ríos- en cuentas congeladas en el Imperio y Andorra.

Así que lo que dijo Nicolás es que ya únicamente cuenta con las armas de lo más corrupto del sector militar como la brocha que lo sostiene a la pared del poder.

Leonardo Silva Beauregard
leobeauregard@gmail.com
@LeoSilvaBe
Miranda – Venezuela

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OVIDIO PÉREZ MORALES, 6D, APERTURA, Publicado por EL REPUBLICANO LIBERAL en 9:49 / pararescatarelporvenir.blogspot.com 1 de noviembre de 2015

OVIDIO PÉREZ MORALES, 6D, APERTURA


El 6D será la caída del muro venezolano, que tiene encerrado al país en un proyecto ideológico-político inviable y en un ámbito en que imperan el desabastecimiento, la corrupción, el autoritarismo, la inseguridad y lo narco en diversas formas.

La jornada electoral de diciembre constituirá, por tanto, la apertura nacional a un efectivo y solidario desarrollo económico, a una convivencia política democrático-pluralista, a una auténtica recuperación ético-cultural.
Como un aporte a la actitud con que, de modo positivo y comprometido, hemos de afrontar esa trascendental jornada, expongo a continuación cinco elementos fundamentales.
Primero, oración. Quienes creemos en Dios invoquemos su amorosa y fuerte asistencia, a fin de que los venezolanos nos reencontremos para construir juntos esta patria, que nos ha regalado. Él nos hizo libres y nos ha planteado la historia como tarea, pero no es menos cierto lo que dice el salmo  127: “Si el Señor no construye la casa, en vano se afanan los constructores; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigila la guardia”. Misteriosa paradoja: pidamos lo que debemos hacer. A  la oración individual –a la cual  hemos de unir el ayuno y obras de misericordia- juntemos la comunitaria, también en expresiones ecuménicas e interreligiosas.
Segundo. Voto. Acudamos todos a votar, convencidos de que la alternativa puesta al país es extremadamente grave, dramática. Se trata de escoger entre proyecto totalitario o democracia; desarrollo integral o empobrecimiento global; progreso económico, o parálisis improductiva y hambreadora; estado de derecho o reino de la arbitrariedad;  respeto de la persona y sus derechos fundamentales o masificación deshumanizante;  cultura de calidad  ética y espiritual o dogmatismo y praxis de signo materialista.
Tercero. Entusiasmo. Vivir y difundir júbilo por lo que traerá de positivo y esperanzador esa jornada. Alentar un clima de contagiosa alegría, de confianza en la capacidad de los venezolanos para grandes causas. Que corran aires de compartir, de encuentro colectivo, y resuenen consignas no ya de enfrentamiento, odio y retaliación, sino de reconocimiento fraterno y disposición a un caminar juntos el futuro nacional. La caída del Muro de Berlín  fue fruto de un tsunami festivo, de una multitudinaria alegría.
Cuarto. Fortaleza. Disponernos con lucidez, vigilancia y entereza para que la jornada transcurra y concluya con seriedad, respeto mutuo y estricto cumplimiento de la escogencia libre ciudadana. Participar de modo responsable y eficaz para asegurar una secuencia pacífica, desde la conformación de las mesas de votación hasta la  proclamación de los legítimos resultados. No se trata simplemente de emitir el voto, sino de garantizar su efecto. A la Fuerza Armada le impone la Constitución una estricta coherencia institucional, consciente de que a quien se deben los militares, no es a un partido, una cúpula, un gobierno, sino al soberano, a la República. El proceso ha estado plagado, lamentablemente, de vicios, abusos y corruptelas oficiales, pero eso, antes que debilitar  el espíritu ciudadano tiene que  fortalecerlo.
Quinto. Trabajo. Los venezolanos debemos entender que el 6D es el inicio de un proceso de apertura y no la exhibición del producto acabado. Inaugura un tiempo muy exigente, en el que estamos obligados a echar adelante corresponsablemente el país con sabiduría, constancia, coraje y paciencia. Se requerirá gran generosidad, disponibilidad y espíritu de servicio. Quienes estén al frente de órganos de poder, partidos, organizaciones, asociaciones y comunidades han de entender que la suerte del pueblo, especialmente del más débil y necesitado, les exige una gran dosis  de solidaridad, entrega y sacrificio.
El 6D será la apertura de puertas y ventanas hacia el futuro de Venezuela, “casa común” de y para todos los aquí nacidos o sembrados. Venezuela una y unida, no “a pesar de” nuestras diferencias, sino “precisamente por y con” ellas.  Con sus diversos rostros. Multicolor. Polifónica.
Ovidio Perez Morales
ovidioperezmorales@gmail.com
@OvidioPerezM

Arzobispo-Obispo Emérito de Los Teques