Mostrando entradas con la etiqueta 31 de agosto de 2015. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 31 de agosto de 2015. Mostrar todas las entradas

31 de agosto de 2015

Maduro denuncia planes para matarlo con "anuencia" del presidente Santos, EFE / EL NACIONAL, 31 de agosto de 2015

¿ CASUS BELLI ?


Maduro denuncia planes para matarlo con "anuencia" del presidente Santos


Presidente Nicolás Maduro
Presidente Nicolás Maduro
"Desde Bogotá ahora nos están agrediendo; yo tengo pruebas que voy a mostrar de cómo desde Bogotá se está haciendo una campaña para matarme (...), lamentablemente con la anuencia y la vista gorda del Gobierno de Colombia, para asesinar al presidente Nicolás Maduro", declaró en Vietnam, donde cumple una gira desde el pasado sábado
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, denunció hoy que hay planes para acabar con su vida que cuentan con "la anuencia, la vista gorda" del Gobierno de su colega colombiano, Juan Manuel Santos.

"Desde Bogotá ahora nos están agrediendo; yo tengo pruebas que voy a mostrar de cómo desde Bogotá se está haciendo una campaña para matarme (...), lamentablemente con la anuencia y la vista gorda del Gobierno de Colombia, para asesinar al presidente Nicolás Maduro", declaró en Vietnam, donde cumple una gira desde el pasado sábado.

El presidente Santos, insistió Maduro en declaraciones a la televisión estatal de su país desde Hanoi, "se está dejando llevar por sus asesores, está perdiendo la sensatez".

Pese a ello, Maduro sostuvo que América Latina y el Caribe "deben ayudar a Colombia" a hacer frente al "éxodo humanitario" de colombianos que huyen de su país.

Suman unos 800.000 los colombianos que en la última década han salido de su país "huyendo del narcotráfico, el paramilitarismo, la guerra, el hambre, la falta de vivienda, la falta de humanidad" y que se han instalado en Venezuela, adonde solo durante este 2015 han llegado otros 140.000, agregó.

En este sentido recordó que impartió órdenes a su canciller, Delcy Rodríguez, para que contacte a los organismos internacionales de auxilio a los inmigrantes y los refugiados para que insten a Colombia a "tomar medidas de emergencia humanitaria".

"Venezuela es un país que tiene sus problemas" y "el éxodo de miles y miles de colombianos que se vienen a Venezuela, un país modesto (...), no tiene comparación con el éxodo hacia Europa y Estados Unidos", apuntó.

También dijo esperar "ansioso" la cumbre de la Unasur solicitada por Colombia, cuya canciller, María Ángela Holguín, anunció que se llevará a cabo el próximo 3 de septiembre en Quito, sede de ese organismo regional.

El objetivo es tratar el cierre de un tramo de unos 160 de los 2.200 kilómetros de la frontera entre Colombia y Venezuela, ordenado por el presidente venezolano con el argumento de combatir el contrabando y a supuestos paramilitares.

Colombia pretende exponer ante los cancilleres suramericanos la crisis humanitaria desatada por la deportación de más de un millar de sus ciudadanos que vivían en el estado venezolano de Táchira, que Maduro ha dicho que fueron repatriados.

El asunto generó un éxodo masivo de al menos otros 7.162 colombianos temerosos de correr la misma suerte, según cifras oficiales colombianas.

30 de agosto de 2015

DESDE EL PUENTE, por: Oswaldo Álvarez Paz "PUÑALADA TRAPERA IMPERDONABLE" /oalvarezpaz@gmail.com / pararescatarelporvenir.blogspot.com Lunes, 31 de agosto de 2015

 DESDE EL PUENTE


"PUÑALADA TRAPERA IMPERDONABLE"

por: Oswaldo Alvarez Paz


De pronto se olvidó el grave problema existente con Guyana, del lenguaje oficial desaparecieron por estos días las agresiones verbales contra Estados Unidos, los ricos, la derecha, las oligarquías y paremos de contar. El problema ahora es Colombia. Increíble e imperdonable. Las imágenes le han dado la vuelta a un mundo asombrado ante las acciones de esta revolución que debería de renunciar al apellido de “bolivariana” y cambiarlo por nacional-socialista (NAZI) o fascista.

Para los venezolanos, especialmente para quienes nacimos, crecimos y nos desarrollamos en la frontera, también ha sido un insulto inaceptable, una agresión directa, una barbaridad, la expulsión de hermanos colombianos de nuestro país. Rechazamos tanto en el fondo como en la forma, la política absurda de la dupla Maduro-Cabello, frente a familias enteras que pueden desmoronarse, perder sus viviendas y enseres, abandonar trabajos estables o circunstanciales y entrar en el difícil camino de la incertidumbre que miles de seres humanos viven para el día de hoy a esta hora.

El asunto es tan grave y delicado que el Presidente de Colombia, la Canciller, el presidente del Senado, el Congreso y las más calificadas voces de ese país se han unificado para condenar a Maduro, exigir respeto y darle un espaldarazo al expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez. Cobardemente agredido sistemáticamente por el régimen venezolano, pero querido y admirado por muchos de nosotros, de uno y otro lado de la frontera.

La comunidad internacional ha sido exageradamente prudente y pasiva con relación a los bárbaros que destruyen a Venezuela. Ahora les toca actuar. No podrán continuar evadiendo la enorme responsabilidad que tienen en defensa de los derechos humanos groseramente violados por el gobierno venezolano. Si en nuestro territorio operan libremente paramilitares, guerrilleros de cualquier signo, agentes del narcotráfico, bandidos contrabandistas y otras pestes existentes, la responsabilidad no es de los residentes colombianos. Es de las autoridades que en mala hora existen en Venezuela.

A mucha gente le parece raro este incidente. A mí no. Los tentáculos del crimen organizado están actuando desde la cúpula. Sus acciones se sienten. Los protagonistas empiezan a verse, cada día con mayor claridad. Es mi opinión. Los colombianos nos duelen. La Patria de Bolívar está de riguroso luto.

Lunes, 31 de agosto de 2015

@osalpaz

"Indignidad con cuentagotas", por Eduardo Mackenzie, 31 de agosto de 2015




Indignidad con cuentagotas

Por Eduardo Mackenzie
31 de agosto de 2015

Desagradable sorpresa me llevé al leer el editorial de La República del  29 de agosto sobre la tragedia de los colombianos violentamente expulsados de Venezuela por el tirano Nicolás Maduro. No hay allí un gramo de sentimiento patrio. No hay una sola gota de respeto por las víctimas de la soldadesca chavista. No hay el menor acento de respaldo hacia quienes se han movilizado con valentía para denunciar eso ante el mundo y para tratar de hacer sancionar esas brutalidades.
El editorial, por el contrario,  acusa al ex presidente Álvaro Uribe de “incendiar la frontera”, y de obrar tan irresponsablemente como el déspota Nicolás Maduro. Según el anónimo editorialista, protestar contra las expulsiones es “intervenir en los asuntos internos” de cada país. Es “perder el tiempo”.
Increíble.
El editorial se indigna contra los que piden una “solución por vía militar” a lo que ocurre en estos momentos en Táchira. ¿Pero quién en Colombia está pidiendo eso? Nadie, que yo sepa. El editorial hace trampa al fabricar de la nada un monigote para criticar actitudes que no existen en Colombia y para poder insultar a quienes alzan la voz dignamente contra la barbarie del régimen venezolano.  
Y hay, además, en ese editorial algo mucho más chocante: algo así como una hilacha de desprecio de clase, como una especie de racismo anti pobre, tan evidente como el edificio de Avianca, hacia los colombianos que fueron golpeados, humillados y expulsados de  Venezuela.
Desde su confortable oficina al norte de Bogotá, el editorialista se siente molesto por todo ese ruido que viene de la frontera. Vé probablemente como un ultraje el exitoso mitin del senador Álvaro Uribe, del partido Centro Democrático y de miles de bogotanos ante el consulado de Venezuela en la capital de Colombia.
El quisiera que nada de eso existiera. El editorial se lamenta: “Las disputas entre dos vecinos son tiempo perdido”. Entendamos bien el mensaje: habría que dejar a Maduro hacer lo  que quiera con los colombianos que viven en Venezuela y que cese esa agitación innecesaria en Bogotá y en el resto del país.  No tenemos  por qué meternos en eso. El maltrato que sufren los colombianos de la frontera no merece tanto barullo. Protestar por eso es “perder el tiempo”.
Ese editorial es de una pasmosa indignidad. Es una pieza disonante y gélida que rompe con el clima de ardor patriótico actual.
En el mejor tono santista, el editorial pide “solucionar de manera civilizada (las) diferencias y procurar no intervenir en los asuntos internos de cada (país)”. Magnifico. Es muy fácil decir eso. Otra cosa es olvidar quien es el agresor y quien el agredido, y relegar el punto de que Maduro es un bárbaro con garrote, un energúmeno en el poder y al servicio de la subversión cubana. 
El editorial pretende que con gente de esa calaña, con el señor Nicolás Maduro, que desata una masiva crisis humanitaria en la frontera para proteger el cartel de los Soles, se puede llegar a “solucionar de manera civilizada las diferencias”. Que el lector escoja: ¿Cordura o complicidad?
Ese texto muestra que el legado intelectual y político del ex presidente Mariano Ospina Pérez y de Doña Berta Hernández de Ospina está refundido, o flota, o se esconde en algún desván o en un rincón de las instalaciones de ese matutino, que fue, sin embargo, uno de los mejores bastiones conservadores del país. El temple de un  jefe de Estado como Ospina Pérez, pleno de patriotismo, coraje y audacia, como lo demostró al oponerse y vencer la sangrienta asonada comunista del 9 de abril de 1948, se ha ido, esperemos que provisionalmente, de esa casa editorial.
------------------------------------------------------------------