6 de octubre de 2015

"Pdvsa: planes para engatusar" por Eddie A. Ramirez S. Noticiero Digital y Runrunes / pararescatarelporvenir.blogspot.com 6 de octubre de 2015



Pdvsa: planes para engatusar
                                                                                                                                                por: Eddie A. Ramírez S.


Desde el presidente de facto hasta en el dirigente rojo de menor jerarquía tienen por uso y costumbre intentar engatusar a los venezolanos  exagerando ofertas, adulterando cifras y alterando sucesos. En  el pasado otros gobiernos   han mentido para dorar la píldora de su gestión.   Lo novedoso en este régimen es que dicen embustes para causar daño a personas y empresas otrora serias como Pdvsa se han convertido en hazmerreir del mundo por la nula credibilidad de sus informes.   Para poder engañar sin mucho temor a sanciones personales, los rojos retiraron a la empresa de la Security Exchange Commission que vela por los intereses de los inversionistas.

Con bombos y platillos, el nuevo presidente de la empresa y ministro de petróleo y minería, Eulogio Del Pino, acaba de anunciar los lineamientos del Plan Estratégico Socialista de Pdvsa 2016-2025, ¨ fruto de 97.472 propuestas realizadas por los trabajadores¨. La página  de  la empresa solo señala una serie de ridículas premisas llamadas estratégicas, sin informar sobre  las metas fijadas.   Los planes anteriores denominados de Siembra Petrolera  pueden  darnos  una pauta de la irresponsabilidad de quienes han manejado Pdvsa desde el 2002. Es decir Alí Rodríguez, quien al parecer se ha dado  cuenta en Cuba de que el comunismo es un fracaso; Rafael Ramírez, quien prefirió refugiarse en la ONU cuando visualizó el chaparrón que se les viene a los rojos  después del 6D y ahora Eulogio Del Pino, quien ante un plato de lentejas se plegó a la corte de adulantes.

El Plan 2005-2012 contemplaba producir al término del mismo 5.837.000 barriles por día (b/d) de crudo. Posteriormente rebajaron la  meta a 4.800.000 (b/d)  en el 2013 y más tarde Rafael Ramírez mochó la cifra a   4.000.000 (b/d) para  el 2014. La realidad es que según informó oficialmente  Pdvsa  a la OPEP, el año pasado solo logró producir  2.683.000 b/d,  mientras que esta organización estima que fueron  2.373000 (b/d).  Ahora, los rojos ofrecen en su Plan que en el 2019 Pdvsa producirá   6 millones (b/), pero la producción que reportaron a  la OPEP en  agosto de ese año fue de  2.643000 (b/d), es decir inferior a la del año pasado.

En el 2010 debía estar operando la refinería de Caripito, en el 2011 la de Barinas y en el 2012 la de Cabruta, con una capacidad total de procesamiento de 500.000 b/d, pero a la fecha solo la de Barinas tiene  avances de construcción. 

En el 2012 estaba planificado tener una producción de 11.500 millones de pies cúbicos de gas por día, cifra que rebajaron a 10.494 para el 2019, al percatarse que el año pasado la  producción fue de solo de 7.423 millones de  pies cúbicos por día. Los proyectos de producción de gas costa afuera  denominados Mariscal Sucre en oriente (Rio Caribe y Mejillones) debían haber iniciado producción en el 2008, al igual que el Golfo de Paria-Delta  y el Complejo Industrial Gran Mariscal de Ayacucho para licuar el gas metano  debería haber iniciado operaciones en el 2012. Ahora se anuncia que el gas se licuará en Trinidad. El pozo Perla X del proyecto Rafael Urdaneta en occidente  por fin inició este año una pequeña producción.  Según el plan,   500.000 vehículos funcionarían con gas en el 2009, pero al año pasado solo  236.000 estaban acondicionados. 
  
La pregunta obligada es ¿a quién pretenden engatusar con la elaboración de planes que no toman en cuenta la escasez  de recursos humanos calificados, los pocos recursos disponibles para invertir en  esos proyectos y la camisa de fuerza a la que someten a los socios privados?    Desde luego la responsabilidad es del presidente,  directores,  gerentes y técnicos de la empresa que elaboran o aceptan presentar metas inalcanzables por la  situación  de deterioro de Pdvsa. Mientras tanto, desde la fundación de la OPEP  nuestros  socios  han aumentado su producción  y Arabia Saudita ofreció un descuento a sus clientes de Asia de 1,30 dólares por barril en octubre y de 3,20 para noviembre. 

Como en botica: Cómo será el nivel de algunos  profesionales que laboran en la Pdvsa roja que uno de sus ingenieros jura que es falso que el hombre llegó a la Luna y que se trató de un montaje hecho en Hollywood. La sentencia a Leopoldo y el juicio a Ledezma, así como el encarcelamiento de estudiantes es para intentar amedrentar a todo un pueblo, desde políticos a simple ciudadanos. Un atropello más del CNE es no permitir la postulación de Carlos Vecchio.. 

Muy buenos  los artículos  de la periodista Thaís Peñalver. El libro ¨Disparen a matar¨de Gustavo Azócar debe contener información importante.   El grupo Orinoco de Energía y Ambiente dirigido por Arnoldo J. Gabaldón organizó  el Foro ¨De la Venezuela rentista a la sustentable¨, en el que distinguidos profesionales presentaron excelentes ponencias que deben ser conocidas y analizadas por todos y en especial por nuestros dirigentes políticos. Gracias a Miguel H. Otero y a Asdrúbal Aguiar  por sus valientes denuncias ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!


eddiearamirez@hotmail.com 6/10/15 Noticiero Digital y Runrunes


BAJO ¿IMPERIALISTA APÁTRIDA? Fukuyama sobre Venezuela... /https://mx-mg5.mail.yahoo.com/neo/launch?.rand=4ou98j5pqh2jb#



¿IMPERIALISTA APÁTRIDA?



FrancisFukuyama
Francis Fukuyama a sus 63 años es uno de los más influyentes politólogos de todo el planeta. Estadounidense de origen japonés, egresado de las universidades de Cornell y Harvard y profesor en las universidades y George Mason. Miembro del directorio de importantísimas instituciones y “think tanks”  en Europa y Norteamérica. Es considerado uno de los analistas mejor informados del mundo. 
   A una pregunta muy concreta sobre cuál era su percepción sobre Venezuela,  esto fue lo que contesto Francis Fukuyama: “…Ha estado tan mal administrada, no sé cómo no se va desmoronar en un momento dado. La totalidad del proyecto bolivariano se construyó alrededor de los precios altos del petróleo y ahora que estos colapsaron la gente puede ver la falta de sostenibilidad de ese proyecto. El problema es que los dictadores tienen otras maneras de mantenerse en el poder, entonces, y muy desafortunadamente, a los ciudadanos venezolanos les espera mucha miseria en los años que vienen. Creo que la oposición en Venezuela tiene que ir más allá de oponerse al chavismo y hacerse a un programa a largo plazo en el que incluyan algunas de las causas subrayadas por el populismo….”



RECONCILIACIÓN NACIONAL CON JUSTICIA Victor Rodriguez Cedeño | octubre 6, 2015 , COPYRIGHT © 2015 FRENTEPATRIOTICO.COM.

RECONCILIACIÓN NACIONAL CON JUSTICIA

Víctor Rodríguez Cedeño

La erradicación de la impunidad es uno de los grandes retos de las sociedades de hoy. Los delitos deben ser sancionados y sus autores procesados y castigados, más aun cuando se trata de delitos de derechos humanos y de crímenes de lesa humanidad que, como sabemos, “desafían la imaginación y conmueven profundamente la conciencia de la humanidad”, como se señala en el Preámbulo del Estatuto de Roma por el que se crea la Corte Penal Internacional. Estos crímenes no deben quedar sin castigo y, como dice el mismo Estatuto, “…hay que adoptar medidas en el plano nacional e intensificar la cooperación internacional para asegurar que sean efectivamente sometidos a la acción de la justicia”.

 La comunidad internacional  está decidida a poner fin a la impunidad, lo que es además fundamental para prevenir que hechos de la misma naturaleza se cometan de nuevo en el futuro, una tendencia de la que lamentablemente algunos regímenes se separan.

Todos sabemos lo que ha ocurrido en Venezuela los últimos años, aunque todavía hay mucho detrás de nuestro derecho a la verdad que algún día ejerceremos. Una persecución política sin precedentes, procesos judiciales politizados y arbitrarios sin garantías de ningún tipo, prácticas de tortura y de otros tratos inhumanos y degradantes en contra de una parte de la población que  disiente de las políticas y prácticas criminales de un régimen que insiste por todos los medios en imponer un nefasto sistema político, social y económico que los venezolanos decidieron no aceptar.

Durante estos años no se han iniciado las investigaciones correspondientes, menos aún se ha castigado a los autores de tales delitos y crímenes. Por el contrario, los presuntos responsables gozan de beneficios oficiales que muestran el apoyo del Estado a la impunidad, mientras se persigue política y judicialmente a quienes ejercen su derecho a la protesta, a quienes expresan sus posturas políticas, acusándoles incluso de terroristas un término difícil de definir pero que en todo caso justifica la persecución.
Un sistema judicial que no funciona, porque no es imparcial y menos aún independiente, no puede garantizar la lucha contra la impunidad, lo que abre el espacio a las jurisdicciones internacionales para conocer esos crímenes que más temprano que tarde ejercerán sus competencias para reprimirlos.

La impunidad es una lamentable realidad y  no sólo en Venezuela, también en países que siguen el mismo modelo, como Ecuador. El pasado 30 de setiembre se cumplieron cinco años del ataque militar al Hospital de Quito por fuerzas armadas leales al Presidente Correa para someter, según el montaje oficial de entonces, a un grupo de policías que preparaban un “golpe de Estado” e incluso, un atentado contra la vida de Correa, léase un magnicidio, siguiendo el guion de Chávez, cuando en realidad los hechos se iniciaron como una insubordinación policial, por la aprobación de la Ley de Servicio Público, por la Asamblea que afectaba sus derechos como funcionarios públicos. El régimen correista, que promueve la “revolución ciudadana”, una versión del “socialismo del siglo XXI”, procedió entonces con violencia, recurriendo a la intervención desmedida de las fuerzas armadas para reprimir al grupo de policías que protestaba, lo que produjo muertes innecesarias además de haber puesto en peligro la vida y la seguridad de la población civil, mujeres, niños, enfermos que estaban en el recinto hospitalario.

Hasta la fecha, ninguna investigación seria, ningún señalado. Los tribunales ecuatorianos no han actuado como tenían que hacerlo para castigar a los responsables de esos hechos que conmocionaron a ese país. Paradójicamente, los señalamientos y las acusaciones afectaron a opositores. Hoy, más de 40 detenidos y 600 procesos abiertos, pero ninguno de los responsables en prisión.

Más cercano y en otro contexto, el fantasma de la impunidad en las negociaciones de paz en Colombia. Hay dudas en cuanto a la eficacia de lo acordado que pareciera promover la impunidad al otorgar, a los miembros del grupo terrorista de las FARC que se sabe cometieron innumerable crímenes internacionales, “inmunidades especiales, aunque ello es negado por representantes del grupo que dicen que tal afirmación responde a los intereses de los enemigos del proceso de paz que desvirtúan los acuerdos para atacarlos. 

Sin embargo, la opinión del jefe del equipo de gobierno Humberto de la Calle asoma dudas sobre el sentido del acuerdo al reconocer que el documento aún tiene temas pendientes, como el de la restricción efectiva de la libertad para miembros de las FARC. La expresión “restricción efectiva de la libertad”, aún sin precisar, pareciera favorecer en la negociación el no castigo de los responsables de los crímenes cometidos estas décadas.

Pareciera que no hay en la región la voluntad de erradicar la impunidad de una vez por todas y que en consecuencia de nuevo, se nada contra corriente. Es bueno recordar que los delitos relacionados con los derechos humanos y los crímenes internacionales, como los de lesa humanidad y los de guerra, no prescriben ni acá, ni en Ecuador ni en Colombia ni en ninguna parte. Los hechos serán tarde o temprano investigados y sus autores procesados y castigados, incluso en tiempos de transición, de reconciliación, de paz, pero sobre todo de justicia. 

No hay acuerdo que justifique la exoneración de la responsabilidad penal de los autores de tales crímenes, como tampoco leyes de amnistía o de perdón de cualquier otra naturaleza que busquen proteger a los autores y que sustituya una decisión que corresponde a las víctimas y a sus familiares.

Algún día estos delitos y crímenes serán investigados y sus autores castigados incluso dentro del marco de un proceso de justicia transicional que como sabemos se traduce en un conjunto de mecanismos judiciales y extrajudiciales que buscan establecer la verdad, castigar a los responsables, reconocer la dignidad de las víctimas y reparar los daños causados puede garantizar la no repetición de esos hechos.


"OTRA DERROTA ROJITA" EDITORIAL del diario EL NACIONAL, 6 de octubre de 2015

EDITORIAL:

Otra derrota rojita.

La Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, que se celebra en Charleston, Carolina del Sur, pasará a la historia como uno de los momentos más resaltantes de la lucha de la Venezuela democrática por restablecer la plena vigencia de la libertad de prensa en nuestro país.
Pero no es solo eso, también esta asamblea reclamará un lugar fundamental en la memoria de la SIP por haber logrado colocar en el escenario internacional y sentar en el banquillo de los acusados a la cúpula de un gobierno que, por su propia naturaleza ilegítima y aventurera, ha venido atropellando el derecho de los ciudadanos de estar informados sin interferencias ni acosos.
Desde su llegada al poder tanto los civiles de seudo izquierda como el minúsculo núcleo de militares admiradores de las corrientes golpistas latinoamericanas no han soñado con otra cosa que alimente mejor sus ansias de poder que hacer desaparecer la prensa independiente, perseguir y arruinar a los editores y dueños de medios, cerrar periódicos, radioemisoras y televisoras, dejar sin trabajo a decenas de periodistas y lanzar a la calle y a la miseria a centenares de empleados y obreros.
Es tal la mediocridad de la cúpula gobernante que no han sido capaces de establecer una discusión pública, seria y profunda, sobre sus propios objetivos políticos y económicos. Se mueven en un mar de necedades aprendidas, de consignas ramplonas y de loas a los “héroes” que se han ido. Han quedado huérfanos de líderes y de ideas, errantes en la propia oscuridad de su ignorancia.
Deberían acudir, si fueran valientes, a una asamblea de la SIP y demostrar la validez de sus ideas, explicar su proyecto renovador y revolucionario y convencer con razones de peso de que los medios independientes deberían incorporarse a esa maravilla que es el socialismo del siglo XXI.
No lo harán porque lo que han mostrado hasta ahora no es periodismo ni nada que se le parezca. No informan sino deforman, no educan sino que siembran un fanatismo ramplón y mucho menos entretienen sanamente porque para divertirse es mil veces mejor mirar una película de Cantinflas que aguantarse a un militar haciendo payasadas y contando chismes de la vecindad.
¿Es esta la televisión del socialismo del siglo XXI? Desde luego que no y lo dicen hasta los chavistas que sienten vergüenza al ver que sus “líderes” en vez de trabajar para mejorar las condiciones de vida de los venezolanos se han metido a “estrellas de televisión”, cada uno con su programa, uno peor que el otro. ¿Alguien podría decirles que ese mensaje tan redundante, persistente y obligatorio termina por rebotar contra ellos mismos?
Viendo la magnitud y lo oneroso de su fracaso comunicacional, no les ha quedado más camino que perseguir a los buenos periodistas, expulsarlos de las páginas de los diarios, de las pantallas de TV y de los micrófonos de las radios, abrir juicios descabellados contra  22 directivos del diario El Nacional, del semanario Tal Cual y del sitio web La Patilla. Qué estupidez.

La puesta en escena de la paz colombiana en La Habana por: Juan Claudio Lechin , pararescatarelporvenir.blogspot.com 6 de octubre de 2015



La puesta en escena de la paz colombiana en

La Habana

por: Juan Claudio Lechin

En el video de la BBC nadie aplaude el ingreso por un costado de Raúl Castro, Juan Manuel Santos y Timochenko, seguidos de los guardaespaldas. Más parece un casual encuentro universitario, no elitista. No hay ornamento ni color para dar ambiente neutro de paz. Las sillas son amarillas crema. Los comunistas vigilan con celo la escenificación del poder. Hubo la estricta orden (o estricto acuerdo) de que todos lleven camisa blanca. Es el único elemento con significación. El cálculo es exacto. Pero hay dos tipos diferentes de camisas blancas. La de Santos y la de los demás, incluidos público, guardaespaldas, Castro y Timochenko, lo cuál identifica al guerrillero con esa parcialidad. La camisa-uniforme es de mangas largas, cuatro bolsillos externos, dos en el pecho y dos abajo, y un pequeño tajo al costado. Llega el momento álgido.
 Castro es el centro. Palmotea a Timochenko en la espalda y es la señal para que comience el acto final. Automáticamente el guerrillero estira la mano hacia Santos, aproxima el cuerpo sin medir el protocolo y estalla en una exagerada felicidad aniñada. Con esta representación infantil esconder que representa a los asesinos de 200 mil colombianos. Santos se porta grave como juez, hierático. Se esfuerza por mostrar que desprecia esta solución. Difícil combinación actoral. También sobreactúa. Luego se le irá una sonrisa que esconderá de inmediato. No bien se dan la mano los contendores, Castro abalanza sus dos manos y envuelve las de ellos, las aprieta soldando ese pacto, que solo él podrá deshacer. Castro es César, los otros dos son alfiles. Un representante norteamericano valida esta puesta en escena. Ahora los tres “pacifistas” irán contra Uribe. 
-- 
Juan Claudio Lechin
150 E 57th St. Suite 21 D
New York NY 10022
USA

SANTOS Y SU GESTICULACIÓN DESESPERADA Eduardo Mackenzie | octubre 6, 2015 Colombian News / Frente Patriótico.com



SANTOS Y SU GESTICULACIÓN DESESPERADA



Eduardo Mackenzie2Juan Manuel Santos respondió a la arremetida que le montaron hoy los jefes de las Farc insultando no a los narco-bolcheviques que se divierten en La Habana soplándole en las narices calor y frío alternativamente.

En lugar de responderle a los llamados “comandantes” de las Farc –quienes después de saludarlo efusivamente en La Habana le anuncian ahora que lo acordado en materia de “justicia” y “post conflicto” es otra cosa y que la fecha del 23 de marzo no les gusta–,  Santos embiste de manera sorpresiva y agresiva, al punto de hacer casi una apoplejía ante los micrófonos, contra los patriotas, contra los críticos desarmados de ese engendro que él y Timochenko tratan de venderle a los colombianos, y a la prensa internacional, como un “proceso de paz”.

El presidente Santos gesticuló que “nadie ha hablado, y en ninguna parte del acuerdo se habla, de alterar el régimen de fuero presidencial que contempla nuestra Constitución”, y que “en ningún momento se habló de abrir procesos contra los expresidentes de la república”.

Tal declaración muestra que a Santos o se le enredan con mucha frecuencia los cables o que tiene una visión acomodaticia del proceso de paz. Parece que él no oyó, ni leyó, ni vió la declaración imperiosa del fiscal Montealegre del 28 de septiembre pasado. Este, tras el anuncio del “acuerdo de justicia” en La Habana,  proclamó que “el expresidente Álvaro Uribe Vélez podría ser investigado por el Tribunal Especial de Paz, que se planea crear como instrumento en el marco de la justicia transicional en Colombia”.

Toda la prensa publicó esas declaraciones escandalosas y politizadas de Eduardo Montealegre quien interpretó a su amaño ese papel firmado por Santos en La Habana, incluso antes de conocerlo completo y en detalle. Pues lo publicado por la prensa y el gobierno no son sino 10 puntos de un texto que tiene, según Iván Márquez, 75 puntos y mucha letra menuda.

Ya en Bogotá, el presidente Santos no se dignó comentar ni criticar ni objetar la curiosa declaración de Montealegre. Y ahora viene a decirnos que “en ningún momento se habló de abrir procesos contra los expresidentes de la república”. ¿No dijo acaso el señor Montealegre, en esos mismos días, que en vista de los pactos de La Habana los expresidentes (todos y no solo Uribe) tienen la posibilidad de un “ante juicio político ante el Congreso y ante la Corte Suprema de Justicia”?

Santos tampoco respondió a la advertencia que le hizo el senador Ernesto Macías, del Centro Democrático, en el sentido de que “según la interpretación perversa del Fiscal, a Juan Manuel Santos [también] lo juzgaría el tribunal que van a crear, por falsos positivos como ministro de Defensa”.

Santos no ve estas cosas, aunque debería verlas por el lugar eminente que ocupa en el aparato de Estado colombiano, antes de lanzarle improperios a sus adversarios políticos, antes de decirles que sus críticas, plenamente justificadas por las monstruosidades anti constitucionales que él está pactando con las Farc, son “ladridos”.

Si alguien ladra es porque es un perro. Al señalar como “perros” a sus críticos Santos rebaja él mismo su propia condición. La rebaja a un nivel zoológico.

Santos acude al método de los comunistas más infames que consistía en satanizar a sus víctimas, en reducirlas en sus discursos a la categoría de animales y de gusanos. Santos hace eso, como Stalin, como Fidel Castro.  “Esos perros se enloquecieron, deben ser liquidados”, gritaba el fiscal Andrei Vychinski contra los acusados Zinoviev y Kamenev, en los procesos trucados de Moscú de 1936, antes de que fueran asesinados en la Loubianka de un tiro en la nuca.  En 1918, Lenin trataba a sus enemigos de “insectos dañinos”, de “piojos”, de “escorpiones” y de “vampiros”. En pleno delirio de militante embrutecido, en 1952, Jean Paul Sartre eructaba: “Todo anticomunista es un perro”.

Es curioso que Santos escoja esa imagen del “perro” para insultar, en 2015, a la oposición en Colombia. ¿Es el anuncio de que él no ha comprendido nada de la historia? ¿De que todo ese sufrimiento, toda esa experiencia terrible del mundo con las ideologías totalitarias ha sido en vano? ¿Es la señal de que ella, la oposición anti Farc, correrá la misma suerte de los “perros” del universo estalinista de 1936?

Santos insulta y despotrica, pero no contra los que tratan de jugar con él llevándolo a firmar unos pactos secretos para revertir enseguida la mesa. El presidente de Colombia está en esa onda desafortunada, en la que él juega con la suerte de toda Colombia y espera, al mismo tiempo, que Colombia no descubra lo que está en juego y no se pronuncie, mediante el voto universal y secreto, sobre el futuro que los cubanos nos están fabricando.

Mientras Santos siga en ese cuento el desencuentro con la opinión pública será cada vez más grande. Y sus planes serán derrotados.


El 6 DE DICIEMBRE por: Carlos Canache Mata, El Nuevo País / pararescatarelporvenir.blogspot.com, miercoles 7 de octubre de 2015




El 6 DE DICIEMBRE


por: Carlos Canache Mata


   Paúl Krugman, Premio Nobel de Economía 2008, en artículo publicado recientemente en el diario El País, de España, señalaba que “decía Przeworski que la democracia es un sistema en donde los partidos políticos pierden elecciones…porque nunca podrán asegurar su permanencia en el mando”. Se le reconocía así a esa posibilidad, una importancia esencial en el funcionamiento de una verdadera democracia.  

   Efectivamente, la aleatoriedad electoral que conlleva la alternancia en el ejercicio del poder, es una característica del régimen democrático. En el marco del Estado de Derecho, las elecciones son la vía para realizar el cambio. Si en un país se elimina la expectativa de la sustitución de los titulares del poder por quienes se le oponen, es porque ya no hay democracia.

   Estas reflexiones vienen a cuento porque los voceros del oficialismo gobernante, desde el ocupante de Miraflores hasta el más modesto dirigente del PSUV, dicen a diario que “nunca más” volverá al poder la por ellos llamada “derecha oligárquica”. Maduro, repite frecuentemente esa afirmación en actos militares, desconociendo la institucionalidad profesional, ajena a militancia política, de la Fuerza Armada Nacional.

   Ahora bien, todas las encuestas anuncian un triunfo de la oposición en las elecciones parlamentarias  del  6 de diciembre, que, si llega a alcanzar la votación calificada de los dos tercios, abriría las puertas a cambios fundamentales en la estructura del Poder Público. La encuestadora Keller y Asociados dice que el 66% de los votos sería de la oposición y el 34 % del oficialismo; Datanálisis asigna el 57,7% de los votos a la oposición y el 26,2% al oficialismo; y, por su parte, la encuestadora de Félix Seijas adjudica el 57,9% de los votos a la oposición y el 19,3% a los candidatos del Gobierno. Si esa es la realidad, que puede extrapolarse a un referendo revocatorio presidencial en el 2016,  ¿por qué el PSUV y el gobierno proclaman con alta voz que “nunca más” la oposición volverá al poder?

   La respuesta a la pregunta anterior  puede pasearse  por varias hipótesis. La más benigna sería que nadie dice que va a perder. También podría pensarse que el oficialismo está contando con el uso ventajista de los recursos del Estado, con los “estados de excepción” y la militarización de los centros de votación para intimidar a los electores, con la violencia de sus “colectivos” paramilitares contra los votantes, con el repunte de un “dakazo” alimentario en los anaqueles mediante importaciones desesperadas de última hora, o, a todo evento, que están contando con un CNE incondicional que si no tuvo escrúpulos para manipular los circuitos electorales y recurrir a la trácala de confundir rodeando la tarjeta de la MUD con tarjetas oficialistas parecidas que tienen la palabra unidad, también estará dispuesto a hacer cualquier otra maniobra fraudulenta para convertir en victoria la derrota del gobierno.   

   Si eso llegare a ocurrir, el estallido de la crisis política será indetenible.