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12 de marzo de 2016

Brújula Diplomática: "Tumeremo: La Ultima de las Fronteras", Por: Milos Alcalay, ?UTF-8?Q?Javier_S=C3=A1nchez_Pereira?= / pararescatarelporvenir.blogspot.com

Brújula Diplomática

Tumeremo: La Ultima de las Fronteras
Por: Milos Alcalay

El cierre paulatino de las fronteras con nuestros vecinos ha venido aislando geográficamente a Venezuela, convirtiéndonos artificialmente en lo que nos asemeja a una isla como Cuba. La población no solo ha debido sufrir el castigo político, económico, social y ético producido por la represión, el desabastecimiento y el empobrecimiento del país más rico de América Latina,  sino que ahora tenemos que enfrentar los estragos del enclaustramiento terrestre.
Para justificar los cierres sucesivos de fronteras, se han dado diferentes razones injustificables utilizando “verdades a medias” pero que en realidad violan las libertades de movimiento acabando con los logros de la integración física fronteriza entre las poblaciones limítrofes. En el caso de Colombia, el desmontaje del eje San Cristobal-Cucuta -reconocido como  el más fluido y dinámico de América del Sur- sufrió el atropello contra centenares de ciudadanos que fueron expulsados mediante una represión chauvinista violatoria de acuerdos internacionales bilaterales y multilaterales, centrados en supuestas “limpiezas”  para combatir prostitución, contrabando, paramilitarismo, narcotráfico, especulación cambiaria usando el expediente del  “enemigo ficticio” pero sin resolver esos problemas sino agravarlos. Luego se extendió el cierre fronterizo a otras regiones limítrofes en Estados como el Zulia y Apure, dejando desasistida a la población indígena en Perija, o a las víctimas de las guerrillas en los llanos.
En el caso de Guyana, Decretos como el 1787 inspirado en un falso nacionalismo extendido a todas las fronteras, fijó una extensión fronteriza  tan desproporcionada, que produjo reacciones internacionales de varios países afectados, obligando al Gobierno a retractarse del decreto inicial “por error de imprenta”. Pero la “diplomacia del micrófono” se radicalizó contra las nuevas autoridades de Georgetown que en vez de asegurar la búsqueda de una solución pacifica a través de negociaciones contempladas en el Acuerdo de Ginebra, después de tres lustros de abandono y  pasividad en la defensa de nuestro territorio, le permitió a diferentes sectores de Guyana unirse para avanzar en la posesión del territorio. La polarización produjo de hecho un cierre de fronteras.
Tumeremo marca el cierre técnico de la otra frontera terrestre que nos quedaba: Brasil. No me referiré al drama humanitario y las contradictorias respuestas del Gobierno en relación a la masacre y desaparición de los 28 Mineros, sino a la justificación de que se trata de paramilitares Colombianos o mafiosos Ecuatorianos como el Topo. Si bien ello es cierto, se esconde con esta “justificación” un problemas muchos más profundo: la complicidad o ineficacia del Gobierno ante el problema de la minería ilegal producida por  los garimpeiros que existe hace décadas, sin que se enfrente una solución a un sector que vive en condiciones infrahumanas, envenan nuestros ríos con cianuro y mercurio, acaban con las poblaciones indígenas, producen desequilibrio ecológicos, todo ello con pistas ilegales que no solo exportan oro, diamantes y otros minerales, sino droga y productos ilegales. La solución fue el otorgarle a la nueva empresa militar CAMIMPENG la explotación petrolera y minera del país, cerrando la última de las fronteras que nos quedaba.

29 de agosto de 2015

Brújula Diplomática: Incendio fronterizo y fuga a China, por: Milos Alcalay, / pararescatarelporvenir.blogspot.com


Brújula Diplomática


Incendio fronterizo y fuga a China

por: Milos Alcalay

El Presidente Maduro anunció un nuevo viaje  a la China, después de que de manera irresponsable por su verbo y por su acción,  ha incendiado la frontera al decretar el estado de excepción en el Táchira, avalado de manera incondicional por un Poder Judicial y Legislativo sumisos a los designios del Ejecutivo.  El viaje improvisado e inoportuno del Mandatario se anuncia  mientras los Gobiernos del Hemisferio preocupados por la situación fronteriza existente entre Venezuela y Colombia, convocan reuniones extraordinarias en la OEA, en UNASUR, en la ONU, con el fin de facilitar una solución pacifica al drama que viven miles de deportados humildes a quienes se les expulsa sin el debido proceso, y se les acusa injustificadamente de ser paramilitares y de ser los responsables del desabastecimiento.
Lo cierto es que  millones de venezolanos sufrimos hace algún tiempo diariamente las consecuencias del colapso económico, financiero, institucional, social, político y ético,  que ahora se le quiere trasladar a los vecinos al pretender criminalizarlos y no asumir la propia responsabilidad debido a la incapacidad  administrativa de nuestros Gobernantes. No es con el ruido de los tambores de guerra ni con la destrucción de viviendas de los deportados pobres que se solucionaran las inmensas colas que se repiten en todo el territorio nacional, de ciudadanos en búsqueda de leche, pollo, mantequilla, pañales, medicinas. No es achacándole la culpa a los portales informativos por publicar la tasa del dólar paralelo en la frontera como se frenará la espiral cambiaria, sino adoptando medidas acertadas y no propiciando la multiplicidad absurda de varias tasas de cambio oficiales (que además no se otorgan debidamente). No es asumiendo la posición de victimas ante una guerra económica inexistente; o denunciando una conspiración capitalista mundial contra Venezuela; o afirmando  que el “país de las mil maravillas” es caricaturizado por la prensa mundial para derrocar un Gobierno por sus “grandes aciertos revolucionarios”, o repitiendo una y otra vez que nuestro país es el primero en la vigencia, promoción y protección de los derechos humanos, cuando se vive el drama de una perversa realidad en la que se radicalizan innumerables excesos deteniendo a Alcaldes electos por el pueblo, destituyendo a parlamentarios por ser críticos, o llenando las cárceles de jóvenes manifestantes por el simple hecho de disentir de la los errores que se multiplican
Es evidente que los problemas fronterizos existen y que deben ser resueltos, pero reuniendo de manera responsable a Ministros, Gobernadores, Alcaldes (de gobierno y oposición), parlamentarios, empresarios, rectores, trabajadores de ambos países, y representantes de la sociedad civil, para encontrar soluciones efectivas ya que ambos países resultamos afectados por el crimen organizado –en los que encontramos tolerancia o corrupción en ambos lados de la frontera. Ese dialogo debe hacerse de manera urgente, serena y evitar las contradicciones de una política de Estado pendular en la que un día  se ruje con el mazo del chantaje, para luego convocar marchas de “amor y unidad con los hermanos de Colombia” y al tercer día improvisar un viaje a las antípodas sin resolver el terremoto causado. Solo  con un dialogo sincero -que beneficie a las poblaciones de ambos países- es que lograremos propiciar una integración real y constructiva en la  que todos salgamos beneficiados. De allí la importancia de lograr un nuevo equilibrio político a partir de las elecciones del 6 de diciembre, en la que los nuevos actores mayoritarios favorezcan la transición y las soluciones de fondo tanto a nivel nacional como a nivel internacional.
milosalcalay@yahoo.com
@milosalcalay