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2 de mayo de 2016

TRAGEDIA Y FARSA EN NUESTRA VENEZUELA, POR: GUSTAVO CORONEL, WWW.FRENTEPATRIÓTICO.COM / pararescatarelporvenir.blogspot.com 2 de mayo de 2016

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GUSTAVO CORONEL

TRAGEDIA Y FARSA EN NUESTRA VENEZUELA


El hambre y la muerte por carencia de atención médica; los apagones, el agua no potable, los 300.000 venezolanos asesinados durante el régimen chavista, el robo de miles de millones de dólares por parte de los funcionarios del régimen y sus amigos, los narco-generales, el exilio de más de un millón de venezolanos, el colapso financiero del país, todo ello configura una tragedia de gigantesca magnitud, solo comparable a los peores momentos de la primera república.


Pero las estupideces de Maduro, Aristóbulo vestido de militar, el forcejeo sin resolución entre el Tribunal de Justicia y la Asamblea Nacional, pertenecen al campo de la  ópera bufa. La ineptitud del gobierno, la lasitud del pueblo y la parsimonia de la MUD han producido situaciones trágicas pero jocosas.

Por ejemplo, la noticia que nos llegó ayer es que Venezuela ya no tiene dinero para hacer dinero.  Obligado el país a imprimir cuantiosos billetes que valen cada día menos dinero, ya no puede pagar el costo de la impresión.  Esta es una situación absurda frente a la cual es imposible evitar una carcajada.

La Asamblea Nacional destituye al Ministro de Finanzas pero el Presidente dice que ese ministro no se mueve de su puesto. Y, sin embargo, Hermán Escarrá, con su pelo engominado, dice que en el país no se ha roto el orden constitucional. Sin embargo, que lo diga Escarrá, quien cobra por decirlo, no es tan sorprendente como el pedido de los diputados de la oposición a la OEA. 

Ellos han viajado a Washington para pedirle a la OEA  que NO se le aplique a Venezuela la Carta Interamericana.  Esta gente vino a pedirle a Luis Almagro que solamente promueva una declaración de esa organización de “apoyo a la democracia venezolana”, es decir, un saludo a la bandera. Argumentaron que ya el país estaba “suficientemente aislado”.

La tragedia y la farsa corren en paralelo en Venezuela. Cada nueva tragedia parece generar una nueva farsa, una acción que ni remotamente se corresponde con la gravedad de la situación.

Aún las mejores intenciones de las organizaciones más respetables son expresadas en lenguaje excesivamente cauteloso. Comunicados de las organizaciones de la sociedad civil, como el que hemos leído de la Conferencia Episcopal, al mismo tiempo que piden respeto del gobierno por la oposición, piden diálogo con la pandilla chavista, piden paz y nada de violencia social, como si la dictadura chavista no llevara a cabo cada día actos de extrema violencia contra un pueblo humillado y de rodillas.  

La actitud predominante de la sociedad venezolana es decir que la situación es inaguantable pero aguanta.  Por ello, aunque la dictadura sea brutal, nuestros diputados viajan a la OEA a pedirles que le envíen un “regaño” al régimen pero que no lo sancionen.
Los empresarios aguantan callados, los trabajadores aguantan callados, las sociedades profesionales aguantan calladas.

 Cuando el país aguanta callado en el exterior se ve la situación venezolana como si el país hubiese decidido irse al diablo en silencio, aceptando su tragedia como algo inevitable. Yo hubiera preferido ver el pueblo en la calle, en una inmensa huelga indefinida de brazos caídos, hasta que haya un cambio político. ¿Después de todo, cual es la diferencia?  el país está ya paralizado. Solo hay trabajo dos días a la semana, mientras el pueblo está enfermo, hambriento y desmoralizado. El país muere de mengua, paralizado frente a un régimen de payasos ineptos, apoyados por una fuerza armada corrupta y traidora.

Como dijo Carlos Andrés: Hubiera preferido otra muerte.


1 de febrero de 2016

MADURO SE PUDRIÓ EN QUITO, por: Gustavo Coronel , WEB FRENTE PATRIÓTICO / pararescatarelporvenir.blogspot.com 1º de febrero de 2016


MADURO SE PUDRIÓ EN QUITO

Gustavo Coronel 

GUSTAVO CORONEL

Maduro:
Te fuiste a Quito a la reunión de la CELAC, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en momentos en los cuales el país está en una profunda y angustiosa crisis, una crisis que se intensifica a cada hora.
Al llegar allá metiste la pata – y de qué manera –  , al decir: “Venezuela está en una situación difícil, he declarado una emergencia económica, vengo a sostener un conjunto de reuniones con países hermanos, vengo a plantear un conjunto de posibilidades para atender la emergencia económica de Venezuela”.
 Fuiste a pedir ayuda a los demás países de la región para atender una gravísima crisis que es el producto de tu misma ineptitud y estupidez  y de la ineptitud y estupidez de quien te precedió, el difunto sátrapa. Al decir esto terminaste de una vez por todas con los locos sueños de liderazgo del socialismo del siglo XXI en la región.  Imploraste: “Ayúdenme ustedes. No puedo resolver esta situación solo y no quiero pedirle ayuda a mis compatriotas de la oposición”. Fuiste a demostrar la inferioridad de la “revolución”,  después de  17 años cacareando liderazgo en la región, a punta de billetes. Con esta declaración has admitido el más rotundo fracaso de lo que fue un intento de convertir al régimen chavista en los líderes de América Latina, con el propósito de desafiar el poder estadounidense. En ese intento insensato, de irresponsables,  ustedes arruinaron a Venezuela.  En Quito te escucharon, estupefactos,  quienes habían recibido las limosnas del régimen: Morales, Correa, Ortega y el representante de Castro, así como los demás presidentes de la región. Se dieron cuenta de que el régimen benefactor se había convertido  – abruptamente  – en un pedigüeño, pidiendo limosna a  países menos ricos que el país petrolero que ustedes han destruido.
Que estupidez. Macri es el presidente de una nación de la región, miembro del CELAC, de Mercosur, de UNASUR, de la OEA. ¿Qué estupidez es esta de ir a Quito a pelear con él? ¿Es esta tu idea de la integración latinoamericana?  ¿Es esta la mejor estrategia para unir países a favor de Venezuela? Si vas a pedir ayuda, ¿es sensato llegar peleando? No seas estúpido.
Por último, cuando alguien te hizo saber que estabas haciendo el ridículo terminaste por dar un discurso incoloro. Dijiste: “Propongo poner en marcha un plan táctico anticrisis”  mencionando que Venezuela habría perdido el 70% de sus ingresos en divisas, ante la “situación que atraviesa la región”. Quienes te oyeron se preguntarían ¿cuál es la crisis de la región? ¿No será, más bien, tu crisis?
Algunos pensarían que ni siquiera sabes lo que es un plan, porque un plan comienza por objetivos, luego diseña lo estratégico y, al final, establece lo táctico. No comienza por ser táctico. Lo táctico es lo que viene después del QUÉ y del COMO, es el cuándo y el cuánto. ¿Es que nadie te ha dicho esto?
Y, al regresar a Venezuela, has dicho, acariciándote el diente roto: “Es necesario que regresemos al concepto del conuco y llevarlo a todas las escalas”.
Mira, Maduro: Eres un necio miserable y nos avergüenzas cada vez que abres la boca. Eres un tapón lleno de corrupción e incompetencia, obstruyendo a la Venezuela que trata de salir adelante.
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23 de agosto de 2015

No solo Maduro: fuera el régimen y castigo a los corruptos, por: GUSTAVO CORONEL, pararescatarelporvenir.blogspot.com 23 de agosto de 2015


Domingo,23 de Agosto, 2015
cumpleaños 82


por: GUSTAVO CORONEL

Si el país no hace justicia, regresará la pesadilla

En medio de los continuos desatinos e insultos de Nicolás Maduro a países vecinos y el caos social generalizado se intensifican los rumores en Venezuela sobre un evento  inminente que sacaría a Nicolás Maduro de Miraflores, para ser reemplazado por un miembro de la Fuerza Armada, quien lideraría un “gobierno de transición”  y llamaría a elecciones dentro de 3, 6 o 12 meses. Pensaran quienes promueven este evento que ello sería suficiente para rebajar la presión social, económica y política venezolana, la cual es ya absolutamente inaguantable. Parece ser que ya Nicolás Maduro conoce de este proceso en marcha y no puede hacer nada para detenerlo.  Se dice que la Fuerza Armada está en control de la situación política venezolana y que Maduro es solo una marioneta sin poder.  
 El Capitán Cabello, por cierto, no sería su reemplazo, ya que presumiblemente ha llegado a la conclusión de que su presidencia sería impresentable internacionalmente, debido a las denuncias en su contra. El solo desearía que no se metieran con él.
 Para una población  llevada al extremo de la penuria y de la humillación la salida de Maduro, el payaso corrupto, como lo definió el Senador estadounidense Marco Rubio, sonaría como una excelente noticia.
Sin embargo, pensar que la sola salida de Maduro resuelve el problema venezolano y que no importa quién lo sustituya,  sería un gravísimo error. Lo que está podrido no es solo Maduro sino el sistema.  Por ello los venezolanos deberán estar muy vigilantes para impedir que las cosas solo cambien un poco para seguir iguales. En los procesos de transición política de una dictadura a una democracia que se han dado en otros países: Chile, España, Sudáfrica, Polonia,  Brasil, entre otros,  el ingrediente que ha sido más difícil de incluir es el de la justicia transicional, el castigo a quienes han asesinado, torturado, robado, saqueado el erario público y abusado del poder político para perpetuarse en el poder. En aquellos casos en los cuales esta justicia no ha sido aplicada o solo aplicada a medias, con desgano, en un afán de pasar la página rápidamente, hemos visto que las heridas han permanecido abiertas, el resentimiento ha persistido y las sociedades no perciben que se ha llevado a cabo un proceso de verdadera consolidación de la democracia.
Cuando cayó Pérez Jiménez se le trató de vender al país una junta de transición en la cual figuraban componentes nefastos de la dictadura que acababa de ser derrotada. El pueblo la rechazó. Si la hubiera aceptado, el proceso de democratización venezolano se hubiera demorado o, quizás, convertido en un fraude. 

Por la vía electoral el régimen también está de salida
La salida de Maduro y su pandilla no se vislumbra solamente por la vía arriba esbozada sino también por la vía electoral. En efecto, la información recibida  desde Venezuela (IVAD) indica que:
Al momento de llegar Maduro al poder, en las 5 regiones del país el chavismo promediaba 49,6% de aceptación. Hoy exhibe apenas el 22,2%.
Cuadro de Autodefinición chavista por regiones
                                Occidente Andes Llanos Central Oriente
Chavismo Marzo 2013 57,9% 42,5% 49,2% 45.0% 53,5%
Chavismo Junio 2015 17,1% 22,1% 20,9% 21,8% 29,1%

Amigos:
El régimen de Maduro está maduro para caer con la menor movida de mata. Aunque ser implacables en el castigo a la corrupción que ha imperado en Venezuela durante los últimos 16 años hará la transición mucho más difícil de lograr, ella será la única manera correcta de actuar. Hay aspectos del proceso político que no deben ser negociados y este es uno de ellos. Negociar con la pandilla equivaldría a barrer la basura debajo de la alfombra y permitirle a los corruptos reagruparse y regresar eventualmente al poder. Así ha sucedido en Argentina y en Brasil, donde Cristina Kirchner ha revivido las payasadas populistas de Evita y María Estela Martínez y Lula la corrupción de Color de Mello.
 En algunas transiciones se ha permitido que las clases dominantes durante el régimen dictatorial conserven cuotas de poder, privilegios especiales y hasta fortunas mal habidas, en un afán de progresar hacia la democratización, como fue el caso de Chile. Eso no debe ocurrir en Venezuela.
Pudiera darse el caso en Venezuela que quien aparezca como candidato al reemplazo temporal de Maduro esté involucrado en casos de corrupción. Esto no debería ser aceptable para los venezolanos porque Venezuela es una Nación digna de respeto. Si se monta otro corrupto  estaremos condenados a ser un país de tercera categoría,  como ha sido el caso en los últimos 16 años.  

Hacia una coalición de gente honesta
En Venezuela es necesario formar una gran coalición de gente honesta. Esa gente existe pero está dispersa y desencantada. Si no logra reagruparse, la transición hacia la democracia quedará incompleta y cualquier cosa pudiera suceder, incluyendo el afloramiento de un régimen que incorpore ingredientes  democráticos pero que conserve su naturaleza abusiva y corrupta, el cual solo exhiba algunos cambios de nombre. Ese híbrido sería trágico para el país. Por ello, será necesario hablar de corruptos con nombre y apellido, no de corrupción en un sentido genérico. Quienes más hablan de corrupción en un sentido genérico son los corruptos,  porque saben que mientras esta discusión se mantenga en un plano abstracto ellos están a salvo. ¿O es que, acaso, Pedro Carreño no es el Zar anti-corrupción del régimen y discurre alegremente sobre este “flagelo”?
Amigos:
Venezuela se acerca rápidamente al ojo de la tormenta. No aceptemos que un mal mago saque un pollo con moquillo de un sombrero y no los venda como un cisne blanco. Vamos a verle el hueso a esta tragedia porque ella es la única manera de volver a ser el país floreciente que un día fuimos. 

Publicado por Gustavo Coronel en 3:54 

10 de agosto de 2015

LAS ARMAS DE CORONEL: "De Vichy a Miraflores", por: GUSTAVO CORONEL, PRIMER PODER A.C. / PARARESCATARELPORVENIR.BLOGSPOT.COM 10 de agosto de 2015


sábado, 8 de agosto de 2015

De Vichy a Miraflores



Dice el profesor de Harvard Stanley Hoffman, parafraseando a Paul Valery, que las masas  que prefieren la silenciosa resignación a la acción  garantizan la supervivencia de la especie pero que el destino de la especie lo determina quienes actúan. Una buena ilustración de esto es el drama vivido por Francia durante la ocupación nazi, en la segunda guerra mundial. Muchos franceses se plegaron a esta ocupación, se acostaron con el enemigo. Los restaurantes como Tour Argent y Maxim’s permanecieron llenos de oficiales alemanes acompañados de bellas niñas francesas. El gobierno colaboracionista de Vichy promulgó el Servicio de Trabajo Obligatorio, el cual obligaba a cada francés entre los 18 y 22 años a cumplir dos años de trabajo en la Alemania nazi. Esa decisión llevó a miles de jóvenes franceses a irse a los montes, a los “Maquis”, e ingresar a la resistencia.
La resistencia nace en un país invadido por fuerzas extranjeras. Quienes se unen a ella o se van del país invadido para seguir la lucha son frecuentemente tildados de anti-patriotas, “apátridas”. Ello es así porque el gobierno colaboracionista con el invasor es el que domina los medios que forman opinión. Ello hizo posible que, en 1940, fuera común escuchar que quien se quedara en Francia era un hombre de honor y quien se ausentara era un traidor. A De Gaulle lo caracterizaron como un cachorro del imperio británico y un instrumento en manos de los judíos, como un vulgar desertor (Dennis Peschanski, “Collaboration and Resistance”, New York, 200), página 173).
En algunos sentidos, el drama de Francia se reproduce en la Venezuela del siglo XXI, país invadido por la satrapía cubana, la cual ha podido manejar el rumbo de nuestro país a través de la seducción de líderes colaboracionistas como Hugo Chávez y Nicolás Maduro, ambos producto de un lavado de cerebro efectivo aplicado en la isla, en diferentes etapas y circunstancias. Chávez y Maduro representan el equivalente aproximado de Pierre Laval y de Phillipe Pétain. Fueron y son colaboracionistas de regímenes  totalitarios, el Nazi y el Castrista.  
Si los dos casos son similares (no idénticos, por supuesto), como en efecto creo que lo son, cualquier acto de acercamiento con el régimen chavista debe ser catalogado como un acto de colaboracionismo. De manera similar, cualquier acto de desobediencia civil  al régimen puede definirse como un acto de resistencia. Al no estar en una situación de guerra, la resistencia venezolana debe ser pacífica pero no por ello menos vigorosa. La diáspora venezolana, en muchos sentidos, es un acto de resistencia y se hermana con quienes resisten dentro del país. En la Francia de los años cuarenta los miembros de la resistencia salían y entraban del país para llevar a cabo sus actividades. De igual forma, en la Venezuela de hoy, los exiliados venezolanos se mantienen activos en las labores de resistencia fuera del país.  
Pero así como en la Francia de Laval abundaron los colaboracionistas,  en la Venezuela de hoy existen  grupos, organismos y personas que hacen posible la permanencia del régimen en el poder. En Francia los colaboracionistas estaban tratando de salvar sus pellejos. En la Venezuela de hoy los colaboracionistas están tratando de salvar, unos, riquezas bien habidas  o de aumentar, otros,  riquezas mal habidas.  Como en Francia, en Venezuela hay que distinguir entre los chavistas (los nazis)  y los colaboracionistas, quienes no son nazis pero si son seres parasíticos, buscando una simbiosis con el huésped para la satisfacción de sus necesidades, comodidad y prosperidad a cambio de su apoyo velado o explícito. Los casos de William Ojeda, Ricardo Sánchez, Didalco Bolívar, Hermán Escarrá, Oscar Schemel, los bolichicos, Wilmer Ruperti, el Alto Mando Militar o miembros del cuerpo de embajadores del régimen son bastante emblemáticos. La mayoría de ellos no comparten la ideología absurda del régimen, pero saben cómo utilizar sus habilidades para prosperar materialmente, cerrando los ojos ante los abusos y las transgresiones éticas del régimen. Como ellos, son miles los compatriotas que han prosperado bajo las alas de un régimen que viola todos los principios que recibieron en la escuela.
La tarea de quien no es colaboracionista es rechazar abiertamente, no en silencio, al colaboracionismo. Quien lo hace en silencio, de las puertas de su hogar para adentro, podrá ser un buen ciudadano pero no es un buen ciudadano activo. En la Venezuela de hoy no solo es necesario no hacer nada malo sino que es necesario actuar en contra del crimen. Como dice Hoffman, el destino de una sociedad está en manos de quienes actúan y deciden, no de quienes se resignan en silencio.   
Quienes se sientan alrededor de una mesa con un régimen que ha violado y viola la constitución, las leyes y la vida misma de los venezolanos solo pueden ser definidos como colaboracionistas. No hay ninguna razón ética o estratégica para tratar de dialogar con un régimen abusivo y, además, agonizante. No solo es que es inmoral hacerlo sino torpe desde el punto de vista estratégico, ya que el régimen está más allá de la rectificación porque, sencillamente, eso no está en su naturaleza. Cuando el vicepresidente de FEDECAMARAS dice, por ejemplo, que el diálogo al cual ellos están dispuestos debe estar desprovisto de ideología, le está pidiendo al régimen lo que el régimen no puede dar, so pena de “auto suicidarse”. Le está pidiendo que renuncie a su naturaleza. Por eso, sentarse a la mesa con el régimen conducirá inevitablemente al fracaso, a la pérdida de tiempo o, en el peor de los casos, a concesiones indebidas al régimen, como lo sugiere el término “reconocimiento mutuo” utilizado por el presidente del organismo.   

La historia de Vichy se repite, tropicalizada, en Miraflores. Hay diferencias, por supuesto. Pétain fue un héroe de la primera guerra mundial, el golpista Chávez fue un cobarde. Laval era un abogado, Maduro se hizo pasar por uno en la Junta Directiva de PDVSA. En lo esencial, han representado lo mismo: la derrota de la dignidad frente a la sumisión.