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2 de mayo de 2016

PDVSA, por José Toro Hardy, RUNRUNES / pararescatarelporvenir.blogspot.com 2 de mayo de 2016

PDVSA, 


por José Toro Hardy

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PDVSA fue el orgullo de Venezuela. Entre 1976 y 1998 -en poco más de 20 años- había asombrado al mundo con su crecimiento. Era, según Petroleum Intelligence Weekly,  la segunda mayor petrolera del planeta y sus indices de solidez, estabilidad, rentabilidad y solvencia -en base a cifras auditadas internacionalmente- superaban los de las grandes transnacionales petroleras. Comparada con Exxon, Shell, BP, Mobil, ARCO, Phillips, Texaco, Amoco y Chevron, nuestra PDVSA  estaba a la cabeza, tenía el menor endeudamiento, los menores costos y gastos y los mejores índices de utilidad bruta y neta en relación a sus ingresos.
Éramos capaces de extraer el petróleo en nuestro subsuelo y colocarlo en el tanque de gasolina de los consumidores norteamericanos  después de haber pasado todo el tiempo por instalaciones venezolanas (refinerías, pozos, oleoductos,  supertanqueros, terminales, etc), distribuido a través de unas 14.000 estaciones de servicio en los EEUU que a modo de franquicias estaban abanderadas con la marca CITGO, filial de PDVSA. Controlábamos el 10% del mercado de gasolina más grande del mundo, o sea, el de los EEUU. Teníamos -además de Venezuela- refinerías en Alemania, Suecia, Inglaterra, en las Islas Vírgenes y en Curazao (20 en total).
De haberse cumplido las inversiones previstas en la Apertura Petrolera, Venezuela debería producir más de 5 millones de barriles diarios. Hoy nuestra producción no llega a los 2,4 millones. Se paralizó el proyecto Cristóbal Colón para gas no asociado costa afuera y se entregó la Orimulsión. Hoy no alcanzan el gas ni otros agentes para generar la electricidad que necesitamos.
PDVSA está irracionalmente endeudada. Sólo sus deudas financieras son de $ 45.716 millones, su deuda comercial $ 35.500 millones, deuda por nacionalizaciones $ 16.600 millones, aparte de pasivos laborales y otros.  Sus pasivos alcanzan a $ 137.000 millones y superan largamente sus activos que sólo alcanzan a unos $ 89.000 millones.
No incluido en lo anterior está el más triste de todos los compromisos que tiene PDVSA que es con el BCV por auxilios financieros. PDVSA tiene un inmenso déficit en su flujo de caja y para poder seguir operando el BCV le ha prestado auxilios que junto al de otras empresas del estado alcanzan ya al equivalente de $ 138.958 millones; es decir un monto de más de 10,2 veces el total de las Reservas Internacionales del BCV.
El déficit en el flujo de caja de PDVSA es quizá el mayor responsable de que tengamos la inflación más alta del mundo. Para que siga operando, el BCV emite y le entrega inmensas cantidades de bolívares inorgánicos, que al incorporarse a la masa monetaria son la causa de la brutal inflación que padecemos.
En 1997 exportábamos a EEUU 1,5 millones de barriles diarios básicamente destinados a nuestra propia filial CITGO, refinados en nuestra propias refinerías (7 en ese país) que estaban diseñadas como un traje a la medida para las características de nuestros crudos y después vendidos en nuestra propia red de expendios. Hoy a  EEUU  sólo se exportan unos 750.000 b/d.  En cambio se envían a China más de 500.000 b/d donde no hay ninguna refinería capaz de procesar nuestros crudos.
Desde Venezuela un tanquero demora 5 dias en llegar a los EEUU y descargar en nuestras refinerías. Cobrábamos en dólares. Ese mismo tanquero demora más de 45 días en llegar a China  y allí no cobramos nada porque todo se destina a pagar deudas con ese país.
Desmontamos buena parte de nuestra red de refinerías. Vendimos las 4 que teníamos en Alemania. En EEUU vendimos algunas y otras las entregamos.  Allí nos desprendimos de los oleoductos. La refinería que teníamos en las Islas Vírgenes en asociación con Hess y atendía nuestros mercados en el Caribe está inoperativa, porque hoy en día le subsidiamos el petróleo al Caribe a través de Petrocaribe. En Venezuela, nuestras refinerías están severamente dañadas.
PDVSA, que en 1998 tenía 42.000 trabajadores, tiene hoy más de 120.000. Por cierto, en el 2003 le despidieron a la mitad de su nómina, que con un promedio de 15 años en la industria, acumulaban 300.000 años de experiencia y conocimiento que fueron lanzados al cesto de la basura. Para colmo, el 75% de los despedidos provenían de la nómina mayor donde se acumulaba casi todo el conocimiento.  PDVSA fue descerebrada y hoy paga las consecuencias.  La “meritocracia” fue reemplazada por la “dogmatocracia” y la “corruptocracia”.
Hoy tenemos a una PDVSA endeudada, politizada, dogmatizada, descerebrada, sin mantenimiento, sin una misión clara, ineficiente y plagada de casos de corrupción que está de rodillas frente a una caída de los precios del petróleo que en el pasado también había ocurrido pero que pudo capear sin mayores traumas.
Con angustia me pregunto si PDVSA es salvable.

@josetorohardy

petoha@gmail.com

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27 de agosto de 2015

PDVSA, RADIOGRAFÍA DE LA DESTRUCCIÓN DE TODA UNA INDUSTRIA, Enviado por: Prensa Alianza Popular 27 de agosto de 2015

PDVSA, RADIOGRAFÍA DE LA DESTRUCCIÓN DE TODA UNA INDUSTRIA


Es un hecho cierto que nuestra principal industria, PDVSA, ha venido experimentando serias dificultades operacionales, económicas y financieras, que la han conducido a un estado deplorable, incierto y de difícil recuperación, que el ciudadano de a pié no conoce, bien sea por falta de información, desinterés, o por que la copiosa propaganda desplegada por el régimen le hace creer que es boyante. Con el agravante, que quienes tienen la responsabilidad delegada por el pueblo, de velar por su buen desenvolvimiento, no lo han hecho con la diligencia del buen padre de familia, bien sea por negligencia, incompetencia o con complicidad.
 
Transcurrido medio año del ejercicio fiscal 2015, se dispone de información oportuna y veraz sobre algunos indicadores de la industria petrolera, provenientes de fuentes diversas y confiables. Lo que nos permite hacer una proyección sobre lo que podría ser, en el mejor de los casos, el resultado de la “Caja Operacional” de PDVSA, en lo que respecta a sus “operaciones medulares”. Dejando claro, que las restantes funciones que el Estado le asignó a PDVSA, representan solo carga para la misma.
 
La situación de PDVSA es realmente desastrosa, muy preocupante y grave. Todas las alarmas se encendieron oportunamente. Incluso se documentaron. Quien diga hoy que no las percibió, estaría confesando que padece de sordera, falla de la vista, tal vez daltonismo, o tenía intereses encontrados que le obligaban a permanecer callados a hacerle comparsa al régimen.
 
La carga de obligaciones impuestas por el Estado a PDVSA, en su gran mayoría de recursos de divisas que este dilapidó y que en nada beneficiaron a PDVSA, requieren de 2.060 MBD, cantidad que excede la disponibilidad de hidrocarburos para la exportación de 1.512 MBD, por lo que a PDVSA materialmente le es imposible honrar estas obligaciones, por lo que deberá deslastrase de compromisos de política energética, so pena de continuar hundiendo más a PDVSA y perjudicando a la clase más necesitada.
 
Ante esta situación, PDVSA se ha visto obligada a diferir los pagos a proveedores y empresas contratistas por suministros de bienes y servicios, que alcanzan a montos elevados y podrían paralizar las operaciones de producción; no reparte dividendos a los socios extranjeros por lo que no se sienten animados a seguir invirtiendo en las empresas mixtas.
 
No puede vender efectivamente divisas al BCV para incrementar las reservas internacionales, por lo que para cumplir con el aporte de ingresos ordinarios al Fisco Nacional y los gastos operacionales en moneda local, debe continuar el BCV subsidiándole con emisión de bolívares sin el correspondiente contravalor en divisas, lo que sigue contribuyendo al incremento progresivo de la inflación.
 
Nada puede aportar PDVSA a sus compromisos sociales y misiones. De hacerlo por compromisos políticos, es en detrimento de los proveedores y empresas contratistas.
 
No puede de inmediato aumentar la producción petrolera, y lo más grave, desde hace años no alcanza a cubrir la cuota de crudo asignada por OPEP de 3.011 MBD. Que ha venido siendo aprovechada por los restantes socios, especialmente por Arabia Saudita. Lo que le resta argumentos para solicitar recorte de producción como vía para restituir los precios del mercado.
 
Esta situación tan desastrosa es culpa de quienes han sido designados para administrar el recurso del petróleo. En primera instancia el presidente de la república, y en orden de la cadena de mando, el ministro del poder popular para el petróleo y la minería, el presidente de PDVSA, y su Junta Directiva, que nunca estuvieron a la altura de sus responsabilidades, unos por incapaces, otros por incompetentes, y todos en conjunto, por complicidad. Por que nada podrán argumentar en descargo de sus responsabilidades cuando se les exija rendir cuenta de lo actuado.
 
No se debe permitir se siga engañado al pueblo sobre la situación de su principal empresa, PDVSA, y se creen falsas expectativas sobre su papel en la generación de renta petrolera, que hace años dejó de hacerlo. El país se precipita inexorablemente hacia un despeñadero, y el régimen hace el papel de los músicos del Titanic. Queda entonces la responsabilidad en las espaldas de quienes podemos escudriñar, como el cirujano con el escalpelo, para revelar la podredumbre que subyace sobre las empresas manejadas por un régimen irresponsable, encaminado a continuar destruyendo al país, a cualquier costo.
 




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Enviado por: Prensa Alianza Popular <prensaalianzapopular@gmail.com>
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